La baja del precio del barril del petróleo y la alarma mundial por efecto del coronavirus, nos tiene con nerviosismo colectivo. Si a ello le sumamos el efecto negativo de la desinformación, de las informaciones falsas, exageradas y sin respaldos oficiales, la situación tiende a complicarse más. Un ejemplo fue la movilización ciudadana para abastecerse de combustible, incluso antes de que el anuncio lo haga el Presidente de la República, situación que ocurrió en horas de la noche del martes. Largas filas en las gasolineras, se habló de un posible paro y se recordó lo que sucedió en Octubre, los opositores al gobierno, a través de sus voceros y sus trolls, calificaban negativamente lo que se pretendía hacer desde las esferas gubernamentales, hasta se pudo escuchar en los celulares mensajes de que las FFAA se estaban ya movilizando. ¡Cuidado! Debemos aprender a comportarnos en situaciones críticas, analizando los escenarios.