“Yo tengo un sueño”

mariana guzmanCelebre frase pronunciada por el recordado activista norteamericano Martin Luther King, en la marcha sobre Washington por   el derecho al trabajo y a la libertad para los afroamericanos  de su tierra en el año de 1963.

Una expresión tan corta, así pronunciada,  aparentemente suena como algo común que alguna vez en la vida todos la hemos pronunciado, pero si la analizamos mas allá de lo literal, los sentimientos que impulsaron a éste hombre de mente y corazón elevado, gritar a viva voz, ante una gran multitud que ansiaba escuchar a su líder en un inmenso espacio físico, refleja la grandeza moral de  su indómito espíritu, de no doblegarse ni dejar que se doblegue la gente de su raza, palabras dichas con tal convicción que en ningún caso se llevó el viento, ni el devenir de los años, al contrario calaron profundamente en quienes escucharon “I have a dream”, pero lo más trascendental, que se impregnaron, se gravaron en la eternidad histórica de un pueblo, que quizá en el momento no comprendía en toda su magnitud que solo la igualdad racial, social, económica constituyen los verdaderos pilares de una democracia. Me pregunto ¿Quién no tiene un sueño? ¿Acaso existe humano que no sueña? Cuando niño o niña soñamos en ser “grandes”, cuando jóvenes soñamos en tener nuestro propio hogar, nuestras hijas, nuestros hijos, una profesión; cuando los años avanzan y nos vamos alejando de la juventud soñamos en una vejez plácida, serena, rodeada de nietos y nietas, y si Dios lo permite de futuras generaciones, pero cuando inexorablemente trascurren los años los sueños paulatinamente se van, hasta casi desaparecer, y no porque miremos un futuro sombrío, sino tal vez porque muchos de nuestros sueños se han frustrado, se han disgregado en los recovecos del tiempo. Sin embargo quizás, a esta frase un tanto melancólica, contrarresta un titular hermoso de éste periódico en su edición del día 7-08-2013 “Anciana sueña con un empleo”. En fin soñamos en tantas y tantas cosas, nuestra mente no tiene límite y a través de esos sueños anhelamos una vida digna, ser libres para pensar,

 

Mariana Guzmán Villena
mguzmanvillena@yahoo.es