y esfuerzo muestra el mago Harry

Ibarra. Su nombre artístico es Harry el mago, es un chico apasionado por la magia desde muy corta edad, tiene 19 años, gracias a su profesión ha podido costearse sus estudios, él cursa el tercer semestre de Ingeniera Mecatrónica en la Univer-sidad Técnica del Norte.

Talento. Su nombre es Harrison Estévez, desde muy pequeño practicaba la magia pero no era muy recurrente, fueron pasando los años y cuando se graduó de su colegio decidió darse un tiempo para realizar las cosas que le gustas, entre ellas estaba la magia.

“Estuve estudiando solo, y encontré a dos magos en Ibarra que me echaron una mano”.

En 2016 fue cuando Harry presentó su arte a la ciudadanía ya que entraba a una cafetería de la ciudad, el mago asegura que esta idea de presentarse en lugares públicos fue porque en Quito estas personas realizan magia en diferentes sitios, restaurantes, parques, y les va muy bien.

Con el trabajo que realiza empezó a financiarse sus estudios, dice que todo lo que ha logrado financiarse ha sido gracias a la magia y aunque sus padres Harrison Estévez y Carmen Farinango lo apoyan totalmente.

Para el mago es muy importante tener el apoyo de sus padres ya que le da fuerzas para seguir preparándose cada día.
El ilusionismo y mentalismo son dos componentes importantes para lograr hacer sus trucos, para él es importante la reacción de la gente.
Para aprender de este arte se autoeduca y es especialista en la magia close up que se trata de hacer magia con monedas y cartas.