Xavier Oquendo: La poesía no es un hobby barato

frenteSu “pinta” mas bien es de una especie de rockero clásico, pero nadie desconoce sus dotes de poeta. Su pensamiento es claro y como muchos intelectuales “está en su salsa” cuando habla de poetas y poesías. Es el mentalizador y quien dio vida a “Paralelo 0” que realizó el V Encuentro internacional de Poetas Ecuador 2013, que se escenificó en varias ciudades del país, entre ellas Otavalo a la que Xavier Oquendo la tildó de “ciudad poesía”. Se dio un tiempo para atender a diario EL NORTE.

¿Cómo nació Paralelo 0?
Nace de una casualidad en el año 2009. Una amiga guayaquileña me dio la idea y me metí a invitar a cinco poetas internacionales, pero sin tener nada ni saber nada. Todos me dijeron que sí les encantaría estar en Ecuador y recién ahí me doy cuenta de las cosas que hice.

¿Te desanimaste?
La ayuda que supondría me iba a dar mi amiga se cayó y me “dejó con el muerto”, pero lo que no se cayó fue precisamente la invitación que seguía en pie. La Casa de la Cultura fue la primera institución que me ayudó… y así empezamos.

¿”Paralelo 0” se ha consolidado?
Creció el evento y ahora tiene una connotación internacional. Hay gente que afirma que es uno de los mejores encuentros de poetas en América Latina.

¿La lectura poética, mata al libro?
Es la poesía la que debe quedar, no el material académico, que si bien es bueno que permanezca en los libros, es la oralidad de la poesía la que se vuelve importante. La poesía no es un pasatiempo, un hobby barato, una cuestión romanticona. Hay que leer y escribir.

¿La oralidad poética con el tiempo se va perdiendo?
Con el tiempo creo que se pierde, pero “Paralelo 0” es uno de los vehículos para que no se pierda la oralidad. Hay poetas que solo sirven para ser leidos…

¿Cómo es eso?
Se suele decir que si un poeta es un mal lector le acaba al poema, le destruye. Cuando lee muy rápido, cuando no sabe pronunciar, cuando tiene el mismo tono… eso no quiere decir que es un mal poeta, lo que pasa es que no hay comunicación, emoción, oralidad.

Juan Gelman en Otavalo, eso fue una grata sorpresa…
Juan Gelman es probablemente el poeta vivo más importante de la lengua castellana. Yo trabajé casi nueve meses para traerlo. El tiene 83 años. Te prometo que solo respiré el momento en que me dijeron que acababa de aterrizar en Quito. Ha ganado todo y solo le falta el Premio Nobel.

Gelman representa mucho para la poesía…
No solo es su poesía, sino todo lo que él representa para el ser humano. Es un personaje con inmenso sentido de la vida, después de semejante dolor en tiempos de la dictadura en Argentina. Imagínate que le maten a su hijo (Marcelo Ariel), desaparece su nuera con una hija en el vientre y él en el exilio, fue terrible.

¿Tuvieron tiempo para mirar a Otavalo?
Él fue al lago San Pablo, al Lechero, cascada de Peguche y le pareció maravilloso y para Otavalo, ver a Juan Gelman fue motivo de mucha satisfacción.

¿Otavalo se identifica con los poetas?
Es muy extraño el magnetismo que tiene con los poetas. Casi todos han escrito sobre Otavalo. Todos los que hemos venido acá tenemos una ciudad como distinta, como poética. Voces grandes de la poesía han escrito y publicado sobre Otavalo.

¿La poesía corre el riesgo de desaparecer?
Nunca, nunca. No te olvides lo que dijo Gustavo Adolfo Bécquer “podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”. Nunca va a desaparecer para suerte de todos.

¿Dónde está la poesía?
Sinceramente más creo que está en la juventud. Los poetas consolidados ya están consolidados, pero la poesía nueva nace de la juventud,