Wilson Bedón: “La ordenanza de movilidad humana duerme en el archivo”

El activista social ibarreño, defensor de los derechos humanos y migrante retornado, Wilson Bedón Reina denunció que el proyecto de Ordenanza de Movilidad Humana que se lo preparó desde el año 2016 no ha sido responsablemente estudiada y peor aún aprobada. Bedón estuvo en el programa “Pulso Informativo” de ENtv y habló sobre su preocupación.

¿Le preocupa el tema?
Realmente es preocupante e impresentable porque nosotros habíamos construido una ordenanza en el eje de movilidad humana desde el 2016 en que formé parte del Consejo de derechos al que ingresé ganando en dos ocasiones.

¿Quiénes participan?
Hoy participan otras instituciones como el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras entidades del gobierno y de la sociedad civil. En aquel entonces construimos una agenda cantonal con enfoque de derechos humanos. En cuanto a movilidad humana se elaboró tomando en cuanta la problemática de ese entonces en el cantón Ibarra y a partir de ahí surge la agenda, los lineamientos y las posibles soluciones.

¿Y qué ha sucedido?
Hasta el día de hoy no ha pasado nada, la ordenanza sigue en el Municipio en la comisión de Igualdad y Género, presidida por la concejala Betty Romero, por tanto no es dable que si nosotros dejamos construido un proyecto de ordenanza, ni siquiera lo traten hasta ahora.

¿Estaba lista la ordenanza?
Cuando yo salí en el 2019 la ordenanza estaba lista. En ese tiempo aprobaron la ordenanza de discapacidades y posteriormente le correspondía a la ordenanza de Movilidad Humana. Sabemos que el proyecto tiene que entrar a debate en la comisión y luego pasar a conocimiento del Concejo para su análisis final y aprobación.

¿Cuáles eran los parámetros?
En ese momento se había construido observando todas las políticas públicas y también con los documentos y estadísticas que se recogió, pero hoy han pasado algunos años y hay cambios en la ley de Movilidad Humana que se trató hace poco y se cambiaron algunos aspectos.

¿Para qué una ordenanza?
La ordenanza es un termómetro para medir en qué capacidad está la problemática del cantón Ibarra, pero lo que yo no estoy de acuerdo es que desde la misma Municipalidad se presenten proyectos parches como aquel proyecto de un “corredor humanitario” que iniciaba en Los Cañaverales y terminaba en San Antonio, pero aquí no tenemos estadísticas de cuantos migrantes llegan, cuántos se quedan, quiénes se van, quiénes acceden a la vivienda, educación, salud.

¿En eso se trabajó?
Nosotros trabajamos en esta política pública en cuatro ejes: educación, salud, vivienda y empleo que en su momento considerábamos que eran los más importantes y que iban a solucionar algunos temas de interés ciudadano porque es una situación que nos atañe a todos en el diario convivir.

¿Se sabe lo que la migración implica?
Debemos pensar que la migración es un tema nacional e internacional, pero también hay migración local por la falta de empleo. La gente sale del campo a la ciudad pensando en mejorar sus condiciones de vida, pero nosotros como ecuatorianos no estábamos preparados para afrontar la problemática de la migración, sin embargo esto ha desencadenado en situaciones negativas como es, principalmente, la xenofobia.

¿Qué se puede hacer?
Ahí es donde juegan un papel importante la Municipalidad de Ibarra y las ONGs por la sensibilización hacia los ciudadanos para lograr un equilibrio social en lo que se refiere al tema de movilidad humana.

Hay derechos para los migrantes también…
Es necesario que haya responsabilidad para tener una política pública adecuada que mejore la calidad de vida de cada una de las personas, porque a la final pasa que si no tenemos un instrumento legal, bien podríamos reclamar los derechos que nos protegen. Hay que recordar que en la Constitución está establecido que todas las personas extranjeras que vienen al Ecuador tienen los mismos derechos que los ecuatorianos. En este tema hay diferentes actores como la Aso. de migrantes retornados.