Wayra, una cita con la naturaleza

pag 3 1Ubicado en medio de las montañas del sur oriente de la Ciudad Blanca y rodeado por pura naturaleza está Wayra (que significa viento en quechua), un espacio de hospedaje alternativo, donde los visitantes pueden convivir con el ambiente.


Clarita Martel, francesa de 35 años de edad, es la propietaria de este interesante espacio alternativo, que precisamente está ubicado en Santa Rosa de El Tejar, por donde cada fin de semana decenas de deportistas amantes del ciclismo se recrean haciendo deporte por la conocida ‘Ruta de las haciendas’.
“Este lugar es muy especial. Antes compartíamos únicamente con amigos, pero luego se nos vino la idea de ofrecerle al público, ya que es un lugar que está en medio de la naturaleza y tiene su toque mágico”, mencionó Clarita.

LLEGADA
La europea llegó hace cinco años al Ecuador, ya que fue atraída por su gente, por su cultura, sus costumbres y su gastronomía.
Primero trabajó como voluntaria en la provincia de Manabí, pero luego realizó un viaje de turismo a Ibarra, se enamoró de la capital imbabureña y se quedó aquí, donde espera vivir el resto de su vida junto a sus esposo Emmanuel y a sus dos hijos: Gabriel y Eloane.
Clarita estudió marketing en la universidad, pero no la puso totalmente en práctica, debido a que su pasión era estar cerca de la naturaleza y ofrecer un lugar diferente a los turistas. Y desde hace cuatro meses existe Wayra, una cabaña ecológica construida con materiales producidos por la naturaleza, entre ellos barro, piedras de diferentes tamaños, bambú y madera.

pag 3 2CONSTRUCCIÓN
Alrededor de tres meses tardaron en armar la cabaña ecológica con la ayuda de un amigo arquitecto.
La cantidad exacta que se gastó de dinero no la recuerda, pero Clarita afirmó que no fue mucho porque para construir la cabaña utilizaron materiales que ofrece la naturaleza y otros que se pueden reutilizar.
En la rústica cabaña existe un cuarto con una cama matrimonial, sala, comedor, cocina y un baño seco. En el interior también plantaron flores y plantas de varias especies.
Según explicó Clarita, el objetivo es tratar de que la mayor cantidad de cosas que se utilicen en la cabaña ecológica, que fue construida en forma de una pirámide con un cono en la cima, sean naturales.
También en parte de la edificación hay pegadas botellas de vidrio como parte de las paredes de lugar, esto como parte de contribuir con el reciclaje y utilización de algunos materiales. Desde que este sitio alternativo para hospedarse abrió sus puertas, más de 200 personas han llegado al lugar para pasar una noche o varios días junto a la naturaleza, ya que a 15 metros de la cabaña está el río Tahuando.


OTROS ESPACIOS
En el exterior de la cabaña está el temazcal, un baño de vapor empleado en la medicina tradicional.
Este sitio también es utilizado para realizar rituales de purificación con elementos que ofrece la naturaleza como el agua y las piedras o rocas.