Voluntarios que velan por los derechos y la paz

Ibarra. Una ratificación del trabajo permanente en favor de la vida, de los derechos humanos, del rescate y la seguridad, fue la promesa de los hombres y mujeres que ayer se graduaron como agentes y oficiales capellanes en esta provincia de Imbabura.

El coordinador. “Sabemos que lo que hemos iniciado será con el único propósito de poder amar y servir como dice nuestro lema y sabemos que todos los que estamos uniformados, tanto los aspirantes como los oficiales, siempre tenemos la intención de servir y aportar de una forma integral a la sociedad”, dijo el coronel Néstor Saavedra, coordinador de la Capellanía Mundial de Paz “Levanta Bandera”, en la ciudad de Ibarra.

Presentes y ausentes. En el acto solemne estuvieron presentes los graduados de la promoción 2019 junto a sus familiares, aunque se notó la ausencia de varias autoridades que fueron invitadas, salvo el vicealcalde de Ibarra, Marco Antonio Hadathy que se presentó informalmente, indicando que él personalmente no fue invitado pero que se hacía presente “en reemplazo de una concejala que estaba designada, pero que no pudo asistir”.

Entre las autoridades presentes estuvieron también los capellanes de Panamá, Pablo Rodríguez; de Perú, Jesús Tallupe, el Capitán Edison Merino, coordinador nacional de los CRAOS de Misión de DDHH internacional.

Transformación. El general José Guzmán, comandante mundial de la organización que forma y acredita a voluntarios capellanes, agentes y oficiales capellanes a nivel nacional e internacional para el servicio de Dios y la comunidad, explicó que “el interés es sumar esfuerzos para transformar nuestra sociedad y aunque no podemos cambiar el mundo, pero sí nuestro mundo personal, el que está alrededor nuestro y la única forma de hacerlo es sirviendo”.

El General José Guzmán, en su intervención, se dirigió a los voluntarios y oficiales que se incorporaban al cuerpo especial de apoyo social y humano, diciendo que “hemos tomado el desafío para sumarnos al trabajo con este grupo de capellanes que vienen a constituirse en un comando, un ejército de paz y de derechos humanos, de proyectos sociales que apoyamos los rescates y la seguridad”.

Nuestro trabajo de voluntariado nace de un corazón agradecido y de un pensamiento y visión de aportar a la sociedad. Nuestro lema es amar y servir, porque estamos convencidos de que sin amor no podemos hacer nada de lo que hacemos, porque nos damos cuenta que hay muchas necesidades hacia afuera, dijo.

La gente se está destruyendo, las familias se están acabando y nadie hace nada, solo culpamos y sin embargo la Capellanía Mundial de Paz se hace presente para sumar y traer un apoyo y un respaldo al fortalecimiento de las familias en Ibarra y todo el Ecuador, puntualizó el general Guzmán.

Es verdad que la entidad competente en caso de desastres es la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, luego está el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional y la fuerza militar “y ahí entramos nosotros a la zona a donde se evacuan a las personas luego de un desastre”.

Compromiso. El representante de Panamá, Pablo Rodríguez, indicó que es un orgullo para los policapellanes de su país, unirse a esta noble causa mundial que se está germinando como la levadura dentro del pan.

“Hoy los valores familiares se están tirando por el suelo, pero nuestra acción se lleva en la sangre”, apuntó.

La oficial Jennifer Buitrago (izq. de uniforme negro) fue una de las mujeres que se consagran al servicio social y de ayuda humanitaria.