Vive en condiciones infrahumanas en La Esperanza

Ibarra. Un equipo de Diario EL NORTE arribó hasta la parroquia La Esperanza, buscando a Honorio Molina.

En primera instancia nos dirigimos hasta el Centro del Adulto Mayor de esta parroquia, allí reciben alimentación los adultos mayores de bajos recursos de esta localidad; sin embargo Honorio no estaba, no constaba en la lista, de pronto no cumplía con algún requisito; es por ello que avanzamos hasta el sector conocido como Punkuwayku, ya que allí nos dijeron que vivía.

Su realidad. Ya en el sector, fue fácil llegar a su “domicilio” si es que se puede llamar domicilio, a unos plásticos tendidos sobre unos maderos y unas plantas y en cuyo interior habita el adulto mayor; según sus vecinos así vive por al menos ya unos 10 años. Todos saben de su existencia, menos las autoridades. El ciudadano no escucha y habla con dificultad, sin embargo trata de explicar cómo vive, y en su relato las lágrimas dejan caer sobre su rostro cansado y golpeado por el tiempo.

Identidad. El adulto mayor dice que sí tiene cédula de identidad, sin embargo asegura que la tiene encargada donde su hermana. Pero sus vecinos mencionan que la tiene un amigo de él, otro adulto mayor, ya que su hermana habría fallecido hace algunos años atrás. Es por eso que no pudimos tener información de su verdadera edad, pero se calcula que el adulto mayor tiene más de 70 años de edad. Al ver la presencia de las cámaras trata de contarnos parte de lo que fue su vida, le entendemos que trabajó en Santo Domingo de los Tsáchilas, luego de unos años regresó a su natal Esperanza, posteriormente fue a trabajar en un ingenio azucarero o algo parecido y fue allí en donde por una mala maniobra en su labor perdió parte de su brazo izquierdo. Mientras recuerda esos momentos llora y trata de contar que algún momento también tuvo un terreno y animales domésticos, pero al momento no tiene nada.

Entre tanto. Ayer la directora Distrital del MIES, Elena Larrea, dijo que hoy mismo una brigada visitará al adulto mayor para conocer su situación. Al momento se desconoce si el ciudadano tiene algún tipo de bono y si lo tiene si el mismo sabe que existe dicho beneficio.

Honorio Molina, no tiene hijos, tampoco esposa. Vecinos dicen que vive en el terreno de un sobrino.
En este colchón, tendido sobre un piso de tierra y casi sin cobijas pasa las noches Honorio. Hay ropa y alimentos sobre el piso.