Visiones políticas

El triunfo del Sí en Imbabura y del No en Carchi, luego de terminados los escrutinos en estas dos provincias del norte del país, enfocan claramente dos conceptos distintos de cómo entendieron las preguntas de la Consulta Popular del pasado 7 de mayo.

Imbabura sigue siendo fiel a la idea y a la propuesta del gobierno nacional y particularmente del presidente Rafael Correa. Sin embargo, debe preocupar que  los votos ciudadanos no solo identifican una respuesta a las preguntas, sino que para varios analistas, es una calificación a la actuación y gestión de las autoridades locales y provinciales. Todos creyeron que en Imbabura el hecho de tener el poder por los cuatro costados significaba un resultado abrumador del Sí, pero la realidad es diferente en cada uno de los cantones. Ese análisis hacen los propios dirigentes y entre ellos hay criterios para tomarlos en cuenta. Incluso hay gente de PAIS que observó “falta de trabajo, de compromiso y de acción de ciertas autoridades que no están comprometidos con la revolución ciudadana”. En Carchi, los resultados reflejan -y así lo dieron a entender- que faltó liderazgo, aparte de que las circunstancias socio económicas de la frontera mucho tuvieron que ver con el resultado final. Que deben existir cambios, deben existir, porque es la única manera de generar confianza democrática en la población.