Virginia Woolf, la feminista

El 28 de marzo de 1941 (hace 78 años) Virginia Woolf, la genial escritora británica, salió de su casa vestida con un abrigo, puso piedras en los bolsillos y entró en las aguas del río Ouse donde se dejó llevar. Su cuerpo sin vida fue encontrado por su marido, tras intensa búsqueda, veintiún días más tarde. Tenía 59 años.

¿Qué le llevó a tomar semejante decisión? Aparentemente, esta literata y feminista de gran cultura, habría empezado a tener problemas mentales en su infancia y adolescencia.

El origen de ellos estaría en la temprana pérdida de sus padres y el supuesto abuso sexual por parte de sus hermanastros. El resultado: aquello que hoy conocemos como bipolaridad.

Debe haber tenido muchas frustraciones. Woolf empezó una narrativa diferente, aquella del análisis a través del flujo de la consciencia de los personajes. Algo que en su época era impensado. Las limitaciones de esos tiempos le llevaron a escribir: “Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción”. Esto es toda una declaración del afán de mujer independiente que gritaba por salir de la coraza del sistema que la ahogaba.

Woolf fue una desafiante librepensadora. Profunda, innovadora. El Grupo de Bloomsbury al que pertenecía estaba constituido por intelectuales, economistas, filósofos y artistas, que criticaban, igual que ella, el estrecho ambiente social y el oprobio machista.