Violencia intrafamiliar, un tema complejo de tratar

IBARRA.- A escala mundial, el 35 % de las mujeres ha experimentado alguna vez violencia física o sexual por parte de una pareja íntima, o violencia sexual perpetrada por una persona distinta de su pareja, así lo detalla la ONU Mujeres.

Erradicar este acto es lo que buscan las instituciones competentes, sin embargo, ante la pandemia por el nuevo coronavirus a nivel nacional se registraron 19.975 casos, entre marzo y agosto, a pesar que durante estos seis meses, en Ecuador se vivieron drásticas restricciones para evitar la propagación del coronavirus.

Ecuador y provincia
Sobre estos mismos tipos penales, en el semestre anterior (septiembre 2019 – febrero 2020) hubo 27.807 noticias del delito. Es decir, durante la emergencia hubo una reducción del -26,6%.

El delito más denunciado es el de la violencia psicológica. Ocho de las nueve conductas se redujeron. La única que creció es la de actos de odio por violencia de género, en un 62,5%.

El aumento de casos es preocupante en la provincia. En una rueda de prensa hace unos días, el comandante de la subzona Imbabura, Víctor Herrera, anunció que se han registrado “situaciones crudas en ese sentido por la cantidad de detenidos por violencia intrafamiliar”.

Solo el fin de semana anterior, Herrera indicó que hubo 18 personas aprehendidas por este delito. Además, señaló que la mayoría de estos casos se da por la ingesta de alcohol.

Reflexionar
“Hacemos un llamado a la comunidad, al núcleo familiar para que denuncien este tipo de violencias, no se queden callados”, dijo el comandante de la subzona Imbabura.

Asimismo, mencionó que dentro de las estadísticas que manejan a nivel nacional, la provincia ocupa el segundo lugar por este tipo de delitos.
Gabriela Narváez, psicóloga clínica, explicó que este tipo de violencia es un tema “bastante complejo de tratar, no es tan fácil que lleguen a consulta estas personas porque el hecho de ser un acto dentro del entorno familiar se suelen guardar estos secretos”.

La especialista indicó que las víctimas callan tratando de proteger a los agresores, “el proceso más difícil en violencia intrafamiliar es el darse cuenta y el llegar a pedir ayuda”.

Una vez que pasa el proceso, por lo general, quienes van a consulta es quien ha sido maltratado, pero llegan por los hijos. Gabriela comentó que los hijos empiezan a tener consecuencias de esta violencia como pesadillas, problemas en la escuela, cambios de conducta, “ahí es cuando reaccionan y piden ayuda”.

En psicología, mencionó la experta: “nunca tenemos una sola razón, nosotros partimos de que los individuos son seres muy independientes los unos a los otros, y cada caso es distinto, sin embargo, siempre tenemos ciertas estadísticas de lo que mayormente sucede”. Por lo general, dijo que la violencia se genera por conductas aprendidas.