VIDEO: 25 años del mejor gol de Maradona

22 de junio de 1986. En el estadio Azteca de la capital mexicana, el capitán de la selección argentina eludió a siete rivales ingleses para sellar su obra maestra.

Para concretar su máxima obra de arte en los cuartos de final del Mundial '86, el "Diez" albiceleste recibió un pase corto de Héctor Enrique y comenzó su indetenible slalom hacia la inmortalidad.

Con Jorge Valdano corriendo paralelamente a él y como receptor de un posible pase, el héroe albiceleste tenía el arco entre ceja y ceja y hacia allí fue. Amagó y siguió con el balón, encaró y ganó por velocidad. Intentaron frenarlo defensor tras defensor -algunos más de una vez-, pero todo fue en vano.

Cuando sólo le quedaba el arquero Peter Shilton como obstáculo, Maradona recordó su "error" de 1981 en Wembley. En aquella oportunidad, luego de superar a medio equipo inglés y frente al mismo arquero, tocó suave al palo derecho y la pelota salió junto al poste. Esta vez amagó, eludió al guardameta y con el arco vacío la tocó al gol. Según la propia FIFA, el mejor de la historia.

Sin embargo Fernando Signorini, el histórico preparador físico de Maradona, afirma: "Estoy seguro de que en una carrera sobre la misma distancia en una pista de atletismo Diego habría quedado detrás de los siete ingleses a los que dejó en el camino".

El "Pelusa" tardó 10,6 segundos para recorrer 52 metros en su golazo a Inglaterra, lo que en la actualidad sería una afrenta si se lo compara con Usain Bolt y su marca de 9:58 segundos en los 100 metros.

La apilada contra los ingleses es una pieza de museo cada vez más legendaria. Como dirían en Argentina, una verdadera joya, que pese al descuento del rival le permitió al equipo dirigido por Carlos Bilardo pasar a las semifinales y enfrentar a Bélgica. Allí ganó 2 a 0, y finalmente se quedó con la Copa del Mundo tras superar en la final a Alemania por 3 a 2.

El histórico gol no es el único hito que se recuerda en la victoria argentina sobre el conjunto europeo. Minutos antes, también Maradona había anotado el primer tanto del partido con la recordada "mano de Dios", que no fue vista por el árbitro tunecino Ali Bennaceur ni por sus jueces de línea. Como tituló el diario uruguayo El País en su edición del día siguiente, aquel domingo "Maradona hizo dos goles con la mano".