Víctimas del trabajo infantil

El trabajo infantil es un mal que no desaparece y eso se puede mirar a cada paso, en las calles, basureros, transporte público, etc. Las medidas gubernamentales han logrado bajar las cifras, pero no han desaparecido porque las niñas y los niños siguen siendo víctimas de explotación laboral. Llama mucho la atención al revisar el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en donde se puede evidenciar que “unos 215 millones de niños siguen siendo víctimas del trabajo infantil en todo el mundo”.De éstos, 153 millones tienen entre 5 y 14 años, y de los cuales 53 millones realizan labores catalogadas como “peligrosas”. El informe señala que algunas «peores formas de trabajo» que sufren casi diez millones de niños son la lucha militar en guerras, la trata de menores, la prostitución o el uso e infantes como “correos de la droga”. Además, otras labores calificadas como «peores» son la esclavitud, la servidumbre (en la que están sumergidos casi 6 millones de muchachos), el trabajo forzoso u obligatorio, la pornografía o el uso de infantes como peones de labores en la que su salud o su seguridad corren peligro. Cosa curiosa, los convenios internacionales, reclaman que ningún niño menor de 18 años pueda dedicarse a dichas ocupaciones.