Vía evitará el caos vehicular

altIBARRA. “Yo vivo aquí en la avenida Eugenio Espejo desde hace 40 años, pensé que me iba a morir sin ver la nueva vía, pero ahora es una realidad incluso he  pensado en poner una tienda en mi casa porque el tránsito será grande por aquí”, dijo  Angélica Tapia, que tiene su casa junto a la vía en construcción.

 Antecedetes. Guillermo Gavilanes, director de Obras Públicas del Municipio explicó que para mejorar las condiciones de circulación del tráfico  vehicular en el centro de la ciudad, pero  principalmente en la avenida Mariano Acosta, la municipalidad de Ibarra a través de la Dirección de Obras Públicas realizó un estudio para establecer vías alternas que colaboren con la descongestión, es así que los trabajos en la avenida Eugenio Espejo, aeropuerto, Chorlaví avanzan.

Gavilanes, dijo “una vez que se concluyeron los trámites de expropiaciones, prácticamente se tienen las autorizaciones para iniciar esta obra, y así se lo ha hecho desde hace más de 15 días, ahora  ya se tiene abierta la vía, es decir  una limpieza total de la avenida Eugenio Espejo”.

Además se iniciaron los trabajos de construcción de una de las bases de los  estribos  donde se asentará el puente que pasará por la quebrada seca al lado del puente amarillo, con esto ya se está preparando la información para subir al portal de contratación pública para la construcción del mismo.

“Está listo el material de la vía y vamos a poner el señalamiento de topografía para los cortes de los terrenos del sector, dentro de la prolongación de la Eugenio Espejo no existe ningún problema en cuanto a las expropiaciones”, aseguró Gavilanes.
La vía será de primer orden, con cuatro carriles, aunque todavía no hay un plazo de finalización de la obra los trabajos continúan aceleradamente.

Las personas que ingresan  a Los Ceibos, Caranqui, La Esperanza y Angochagua, tendrían que utilizar esta vía, inclusive los que regresan al centro de la ciudad entrarían por esta vía que sería más rápida. La obra tiene un costo que oscila por los 3 millones de dólares, concluyó, Gavilanes.