Las ventas en San Antonio de Ibarra mejoraron desde que se cambió al semáforo amarillo

Aunque la pandemia del nuevo coronavirus acabó con cientos de negocios en Ibarra, el panorama en San Antonio ha sido diferente. Aquí la mayoría de los comerciantes no expresan ninguna queja por la crisis. Aseguraron que desde hace un mes que abrieron los locales sí han podido vender sus productos.

San Antonio es un sector que atrae a turistas locales y extranjeros por las artesanías o las obras en madera.

Sandra Tixilima es propietaria de un local de muebles, mientras su clientela esperaba, comentó que los dos meses de cuarentena “estuvieron terribles, pero realmente pensamos que la situación iba a estar difícil en nuestro sector”.

Mencionó que desde el primer día que se reanudaron las actividades, el 1 de junio en Ibarra, “nosotros sí hemos vendido. Todos los días hay ventas y estamos haciendo las entregas”.

Movimiento
A pesar de que la economía se dinamiza paulatinamente con el cambio de semaforización, Sandra señaló que del 100 % que vendían cada mes antes de la emergencia sanitaria en el país, ahora el porcentaje es del 80 %. “No se ha afectado mucho, gracias a Dios debe ser por nuestros buenos precios y por la seriedad en nuestra empresa”, indicó.

Juegos de comedor, de salas y de dormitorios es lo que buscan los usuarios en esta época. De acuerdo a los comentarios de sus clientes, ahora prefieren gastar el dinero y aprovechar lo que tienen.
Uno de los grandes negocios es que hacen entregas a nivel nacional.

Sandra mencionó que la ventaja es que hacen las entregas a domicilio sin ningún costo, “incluso cuando solo se podía salir con salvoconductos también nos ayudó porque pudimos seguir movilizándonos”, dijo. Aseguró también que reciben pedidos desde los diferentes sectores del país como de El Oro, Guayaquil y Salinas.

A la espera
Graciela Montesdeoca es propietaria de un almacén de artesanías en madera. Comentó que después de adquirir los permisos de bioseguridad, hace 15 días, empezó a abrir las puertas.

El movimiento de usuarios es bajo, pero ella indicó que aún están a la espera de que lleguen los clientes.
A pesar de que no se registra la misma cantidad de visitas, la comerciante manifestó que sí hay movimiento aunque sea de gente local.

Considera además que las ventas están muy bajas pero espera que se vaya reactivando poco a poco, “es lo que anhelamos todos los san antonenses porque prácticamente nosotros vivimos de la madera”, agregó.

La mayoría de negocios abren desde las 09:00, pero Graciela indicó que ella se queda hasta las 18:00, todo el día.
Cuando aún no llegaba la pandemia al país, los artesanos trabajaban de otro modo, es decir, algunos enviaban productos a otros países del mundo como Alemania, Colombia y México, “pero ahorita con esto y a nivel mundial estamos con un poco de restricciones, esperemos que poco a poco vaya tomando fuerza y que se reactive el turismo”.