Venta informal, las dos caras de un problema que tiene la ciudad

Otavalo.- La intersección de las calles Atahualpa y Abdón Calderón, sector del mercado Copacabana , y la esquina de la calle Colón y 31 de Octubre, fueron los lugares en donde se concentraron, en mayor número, los vendedores informales la mañana de ayer.

 

El control de los agentes municipales fue insuficiente frente al gran número de comerciantes ambulantes.

 

“A nosotros, la semana pasada nos ubicaron en la calle Guayaquil, frente a la estación del ferrocarril. Este día estábamos colocándonos respetando la distancia pero una dirigente del mercado Copacabana salió y colocó una cinta para evitar que nosotros nos quedemos en ese espacio. No nos dejaron trabajar. No tenemos puesto y nos toca buscar un sustento diario”, dijo Luis Yacelga, vendedor informal.

 

Como este ciudadano, cientos de personas que provienen de varias comunidades y otros cantones salen día a día a trabajar en las calles, con el temor de ser contagiados por el mortal virus, pero también con la esperanza de volver a sus hogares con algo para sostener a sus familias.

Extraoficialmente, conocimos que los agentes de control municipal tienen la disposición de no permitir que los vendedores informales se ubiquen ‘haciendo puesto’ en las calles, pero debido al gran número de comerciantes esta disposición se cumplió a medias o no se cumplió.

 

“Otavalo es un caos. No hay autoridades que puedan hacer algo para controlar esta situación. Acá deben dejar de lado las banderas políticas y unir esfuerzos, tanto el municipio y la jefatura política para frenar este problema que ya se salió de las manos. De esta manera los casos positivos de Covid-19 seguirán en aumento”, dijo Ester Gómez, habitante de la ciudad