Vendrá lo que promovamos

myriam valdiviesoAl  final de cada ciclo calendario, las personas suelen  experimentar lamentaciones, sentimientos de culpa, dolores del alma, que pretenden alivianar con la esperanza de ver llegar un tiempo nuevo.

Es una suerte de golpe de pecho que les recuerda su naturaleza humana cargada de aciertos y errores que deben ser asimilados como tales, con la propia limitación de quien no tiene la sabiduría necesaria ni la verdad en sus manos, porque el hecho de vivir es como un correr por camino de piedras, entre saltos y tronchones, podemos llegar a la meta. No existe vida perfecta para nadie, ya que la felicidad plena es una utopía, un deseo por alcanzar, en el que todos nos empeñamos día tras día, unos equivocadamente creyendo que el crecimiento material y monetario les va a proporcionar tal dicha; y otros que consideran que el crecimiento del ser es más trascendente, pues es mejor tener dimensión intelectual, emotiva, auténtica, con raíces y valorización de lo que somos como sujetos y como colectividad, que tan sólo dinero. ¿Donde está la respuesta a qué camino es el  de la perfección humana? Pues lo que muchos poseen económicamente no les proporciona felicidad ni autenticidad porque carecen de sentimentalidad e inteligencia; mientras que los otros pueden desarrollar gran profundidad de vida y pasar hambre por no tener qué comer. Esta comparación quizás absurda me permite ir al hecho de que en una sociedad de este tiempo los extremos nos anulan y nos llenan de fanatismo, como solían decir los antiguos: todo es bueno con medida, porque no podemos prescindir del dinero ni de la razón, ya que hay que dar a cada cosa el sitial que corresponde y valorar lo realmente importante y necesario. La clave es entender que lo hecho, hecho  está, como solía decir mi madre y no debemos sentarnos a llorar sobre la leche derramada sino limpiarla inmediatamente; de esta forma, asumimos y rectificamos errores, crecemos, aprendemos y vivimos. Entonces el desafío es ser hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy. Que este nuevo tiempo nos traiga otros retos, sueños, un mejor escenario de vida en el que cada uno sea el protagonista principal, y ante todo la comprensión de que lo que nos pasa en la vida no es otra cosa que la consecuencia de nuestros propios actos, de lo que cada uno promueve. FELIZ AÑO NUEVO.

 

Myriam Valdivieso Cox
mival63@yahoo.com