Va con todo

myriam valdiviesoNo se trata de un show televisivo, es el show de la política populista que arremete contra todo por seguir siendo punteros en el baratillo de ofertas.

Con ligereza y falta de responsabilidad se puja como en una subasta, por quien da más a los pobres de este país, porque la visión  es esa precisamente, “seguir teniendo pobres” para reivindicarles,  pobres que voten  por ellos en su desesperada esperanza de dejar de serlo, el círculo se cierra cuando ellos, los políticos populistas,  les prometen el cambio para el próximo período, mintiendo haber encontrado miles de trabas en su supuesta buena voluntad de erradicar la pobreza;  les juran, les prometen que ahora sí viene el cambio radical, porque sin ellos, se les acaba el discurso, cae el telón y se les desbarata el show.  

Perversamente la política populista crea falsos dioses que compensan la ignorancia y la exclusión de los que no quieren entender que éste no es un problema de líderes sino de estructuras económicas y  modelos productivos  a los que sirven esos  líderes.

Con doble discurso se pretende hacer creer al país, que los banqueros pagarán un aumento de USD 15 dólares al bono de la pobreza, porque sigue siendo de la pobreza, ya que no  se trata de cambiar el nombre al de “desarrollo humano”,  pues ningún pobre podría alcanzar el  “desarrollo” con USD 50 dólares mensuales,  dinero que se  gastará en cerveza, maquillaje  y otras chucherías. Y el doble discurso radica en que dice que  va a quitar a los bancos las utilidades  de lo mucho que les ha dado, después de haber permitido tasas de interés elevadas y direccionamiento de créditos para compras suntuarias como vehículos por ejemplo. 

Seis años pasaron viendo el festín de la banca para que ahora diga que quiere un poquito de lo que les dejó tener, para aumentar una papa en la sopa de los dos millones de beneficiarios del bono. Si los USD 35 dólares mensuales le costó al país USD 751 millones ¿cuánto le va a costar el resto? Ahí le quiero ver, en los hechos, nacionalizando la banca antes de las próximas elecciones, generando un retiro masivo de fondos  de los bancos, poniendo en  riesgo al sistema financiero que muy bien le apuntaló en estos años, dé la espalda a sus aliados, a ver cómo le va,  y si llega a la noche del 31 de diciembre.  Le tomo la palabra, vaya con todo, porque ya estamos cansados de ser un país de mendigos sentados en una olla de oro que se llevan las transnacionales;  de políticos populistas ya está harto  el Ecuador. 

 

Myriam Valdivieso C.
      mival63@yahoo.com