Utiliza la madera para hacer tractomulas

Ibarra. El emprendimiento de Aníbal Muñoz nació hace tres años como un hobby. No era experto en hacer trabajos con la madera pero asegura que le tocó aprender.

Y aun así, lo más complicado logró hacer, cuando pensó en plasmar las tractomulas en miniaturas hechas con madera de laurel.

Es carchense, específicamente de Huaca, y llegó a la ciudad hace 15 años.

A pesar de la dificultad que es hacer estas tractomulas, su satisfacción es tan grande que cuando ya está lista, contempla cada detalle.

Cada detalle. Sentado en un banco de madera contó que anteriormente era camionero pero perdió su trabajo, “sin tener en qué invertir mi tiempo me llamó la atención la carpintería”.

El trabajo es minuciosa, ya que Aníbal elabora desde una palanca, un volante y tapiza los asientos, incluso las llantas y los aros son de madera.

Mientras que para unir las piezas utiliza los palillos. “Es un rompecabezas que poco a poco le voy dando forma”. Solo el cabezal tiene unas 60 piezas.

La madera con la que trabaja tiene de 1 centímetro a 25 centímetros de espesor.

‘Tractomulas Muñoz’, es la marca que Aníbal utiliza para identificar cada uno de estos automotores en miniatura.

Hasta ahora ha elaborado 15 de estos productos. Al ser solo un hobby, en hacer una tractomula se demoró casi un mes y medio, “pero una vez me dediqué a elaborar una obra que me pidieron y la hice en 20 días”, contó.

Cuando inició su emprendimiento hizo dos y le ofrecieron 250 dólares. “No sabía qué precio ponerle. Hice unas investigaciones hablando con artesanos de San Antonio y me dieron la idea de cuánto podría costar, haciendo un esfuerzo vendí los últimos en 300 dólares cada uno”.

Cinco tractomulas forman parte de la decoración de su sala. Aníbal es feliz haciendo el trabajo con madera.