Uruguay sub-20, ante “obligación histórica” de jugar por título Sudamericano

uruguayMontevideo (EFE).- Los logros pasados “marcan una estadística y una tendencia” y los de la selección de Uruguay en el Campeonato Sudamericano sub-20 suponen “una obligación histórica” de jugar por el título, reconoció en una entrevista con Efe el entrenador de este equipo juvenil, Fabián Coito.

“Posiblemente tengamos una obligación histórica, pero en el momento de empezar el partido la historia no cuenta, sólo marca una estadística y una tendencia. La intención nuestra es seguirla y estar en la definición del torneo”, expresó el seleccionador, que comanda un plantel de 23 futbolistas que disputará en Ecuador a partir del próximo 18 de enero una nueva edición de este campeonato.

Uruguay ostenta siete títulos Sudamericanos en la categoría, el país que más posee después de Brasil (11), y en la pasada edición del torneo, en 2015, con la selección celeste jugado en casa, el octavo entorchado se le escapó en el partido final ante Argentina.

“El antecedente que hay del pasado Sudamericano sub-20 nos dejó la sensación de que estuvimos muy cerca y no lo logramos, pero esta es otra experiencia diferente, no guarda relación con aquello, sólo que es la misma categoría, pero sería lindo poder desquitarnos en este torneo”, manifestó Coito.

El técnico afirmó que el título es factible. “Sí, por qué no, alguna selección lo va a ganar”, exclamó.

El último trofeo charrúa en un Sudamericano sub-20 data de 1981, un vacío al que Coito espera poner fin este año apoyado en una mayor experiencia profesional y un equipo de jóvenes talentos, algunos ya versados en torneos de este tipo.

Coito asumió el mando en marzo 2014 después de una ascendente trayectoria en la que logró llevar a la selección sub-17 a las finales del Sudamericano de Ecuador en 2011 y del Mundial de la categoría, el mismo año, en México.

No pudo ganar el Sudamericano sub-20 de 2015 pero sí se colgó la medalla de oro de los Juegos Panamericanos de ese año, celebrados en Toronto, con un equipo sub-22.

Para intentar repetir este éxito, Coito dijo que habían trabajado “mucho en la recuperación de la pelota”.

“Me parece que es el principio de todas las cosas y además ya nos predispone a que cuando el equipo tiene la pelota estemos con un ritmo especial. Considero que todos los equipos que tienen una zona defensiva fuerte están en la definición de los torneos y ojalá lo logremos y no seamos la decepción”, manifestó el entrenador.

Entre los jugadores de los que dispone Coito no están Federico Valverde, centrocampista del Real Madrid Castilla, ni Ramiro Guerra, mediocentro del Villarreal, debido a que sus clubes no se lo han permitido, dos ausencias con los que el técnico reconoce que le hubiese gustado contar.

Sí estarán Nicolás Schiappacasse, delantero del Atlético de Madrid y máximo goleador del actual equipo uruguayo sub-20 con nueve tantos, o Rodrigo Betancur, mediocampista del Boca Juniors, dos jugadores que, a priori, se perfilan como fundamentales para el devenir de la Celeste en el torneo.

“Por supuesto que la experiencia de Betancur es innegable, y de otros futbolistas también, cada uno en su rol y en su tarea, y es el momento de que cada uno saque el máximo de sus posibilidades en beneficio de su equipo”, expresó Coito al respecto.

El único jugador que repite del último Sudamericano es el centrocampista del Nacional uruguayo Rodrigo Amaral, quien en aquel momento llegó a ser requerido por diversos clubes de Europa pero que pasó después a un segundo plano y perdió la confianza de sus técnicos en el equipo mayor de su club para jugar en las categorías inferiores.

No obstante, y los seis goles que atesora en la actual generación sub-20 uruguaya lo atestiguan, es uno de los pilares en los que se apoya el equipo de Coito, que cree plenamente en el jugador.

“Tiene un gran talento, una calidad indiscutida, pero debe evolucionar. La movilidad que tiene que adquirir para acompañar ese talento sería para él una cualidad importantísima”,afirmó Coito.

Uruguay está encuadrada en el grupo B de la competición, junto a Argentina, Perú, Venezuela y Bolivia.

“La historia diría que en este grupo Argentina sería el rival”, dijo Coito, que no obstante ve a la albiceleste como un factor más a superar junto a la altura donde se jugará el torneo, en Ecuador, de 2.200 metros sobre el nivel del mar, o el momento del año en el que se disputa el campeonato.

El grupo A lo conforman Ecuador, Colombia, Brasil, Paraguay y Chile.