Universidad Católica se tomó Chillogallo derrotando al Aucas por la mínima

Quito (API) – Duelo de equipos del patio. En el Estadio Gonzalo Pozo Ripalda, Aucas recibió a Universidad Católica. Cotejo intenso, cerrado, lleno de fricción y desequilibrado por un tiro penalti.

Ante un buen marco de público, el partido arrancó con un periodo de ensayo. Aucas y Católica pusieron el freno de mano de entrada y esperaron observar las intenciones del rival para meter los primeros golpes.

John Cifuente y Jeison Chalá protagonizaron los primeros lances de la Chatoleí. Jugadas rápidas, alternando recursos para devenirse al área con fuerza. Aucas contestó con Enson Rodríguez, el venezolano fue el eje, la manija de un funcionamiento que pretende que continuamente la pelota pase por sus pies.

Hacia el descanso, ya era mejor Católica. Salvo un par de jugadas aisladas protagonizadas por Alexander Alvarado y Fernando Hidalgo desde la media distancia, Aucas no causó mayor rubor al fondo del Trencito Azul que, por su parte, encontró espacios para colarse en campo oriental con frecuencia.

Ya en el complemento, Aucas probó con la velocidad de Wagner Valencia. El extremo aportó mayor dinámica, pero Edson Montaño no estuvo afinado para tratar de batir la guardianía del seguro Hernán Galíndez.

Católica optó por invadir desde el andarivel derecho. Cuando parecía que los recursos escaseaban, Andrés López se plantó como el lateral dinámico que aportaba el desahogo y el desborde. Por doquier cayeron balones a la parcela oriental, que lucía muy mal en el retroceso.

La presión del equipo de Escobar dio resultados al minuto 65. Jugada de presión y el decreto de un tiro penalti. Tras de la pelota fue John Jairo Cifuente, que no falló con su apuesta por un remate fuerte para que la pelota se vaya al fondo de los cáñamos de la portería oro y grana.

Sobre el final del partido, las variantes de Católica se enfocaron en tratar de asegurar el resultado. Sánchez y Obando se metieron en el campo para consolidar una victoria que le otorga un bálsamo a Escobar y los suyos, que no conocían lo que era sumar de a tres puntos desde hace varias jornadas.