Universidad Católica se llevó tres puntos del Jocay ante Delfín

Manta. Un duelo picante fue el que protagonizaron Delfín y Universidad Católica en la cancha del Jocay. Bustos y Escobar plantearon un trámite intenso, lleno de recursos técnicos y con dibujos tácticos propicios para dar buen espectáculo.

El primer tiempo fue para la vista. Con el oxígeno intacto, el Trencito Azul presentó su mejor versión. Walter Chalá, luego de una serie de rebotes, convirtió el 0 a 1 sobre la media hora de juego. Premio merecido para Católica, que poco a poco fue encerrando a su rival y sorprendiendo por las bandas con insólita recurrencia.

Para el complemento, Universidad Católica quiso echar el resto de entrada. Sin dejar que el rival se acomode, Andrés López con una definición de novela convirtió el 0 a 2. Golpe durísimo para Bustos y cía. La Chatoleí mostró su cara más ofensiva y eficaz ante un rival que lo esperaba muy atrás.

Pero el hambre provocó que Delfín reaccione. Con orden, el equipo de Bustos fue progresando en campo contrario y encontrando espacios. En una jugada dividida, Obando cometió falta contra Riveros y se decretó la pena máxima para los manabitas. Tras de la pelota apareció Carlos Garcés, que no dudó ante Galíndez y se la picó desde los once metros para poner el descuento local.

El final fue apasionante. En más de una oportunidad el Cetáceo tuvo todo de su lado para convertir el tanto de la igualdad. Carlos Garcés y Andrés Chicaiza tuvieron sendas chances, pero Hernán Galíndez y su dispositivo defensivo consiguieron alejar el peligro. Gran victoria de Católica, reinventándose de la mano de Santiago Escobar una vez más. Delfín frena un andar positivo, y algunas dudas quedan alrededor de Bustos.