Uniformados se toman los exteriores del CRS de Tulcán

Ante la declaratoria del Estado de Excepción por conmoción interna en todos los centros de privación de libertad que integran el sistema de rehabilitación social a nivel nacional, realizará el control externo de los Centros de Rehabilitación Social (CRS) en las provincias del Carchi, Esmeraldas e Imbabura, con operaciones de control de armas, municiones y explosivos (CAMEX).

La decisión fue emitida por el presidente de la República, Lenín Moreno, según Decreto Ejecutivo Nro 1125, la Brigada de Infantería Nro 31 “Andes”, en coordinación con la Policía Nacional, en el marco de sus competencias.

Compromiso militar
El apoyo del personal militar de la 31 B.I. “Andes”, permitirá a las instituciones responsables diseñar las medidas necesarias que aporten a la solución de las tareas que son de su competencia.

El trabajo que desarrollarán los militares en este sector de la frontera norte, es claro; no obstante, ya que vienen colaborando en otras acciones con las instituciones del Estado, sin descuidar su misión constitucional como es la de protección de fronteras e integridad territorial.

El director del Centro de Privación de Libertad (CPL) Tulcán, Francisco Aguilar, mantuvo diálogos con autoridades de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional. El funcionario se reunió con el coronel Pablo Merino, comandante de la Brigada de Infantería Nro 31 Andes de las Fuerzas Armadas; y el coronel Édgar Maroto Ayala, comandante de la Subzona Carchi, perteneciente a la Policía Nacional.

Los diálogos están enfocados en el cumplimiento de las disposiciones enmarcadas en lo que tiene que ver con la declaratoria. Ante esto se emprenden acciones interinstitucionales, cuyo objetivo es reforzar la seguridad de este centro penitenciario localizado en la provincia del Carchi.

Situación a nivel nacional
Tras los últimos hechos violentos a nivel nacional, el comandante general de Policía, Patricio Carrillo, dijo que se continuará con el trabajo articulado para evitar los hechos violentos en las cárceles, incrementando el talento humano de unidades especiales, en los pabellones donde se encuentran personas privadas de libertad de difícil adaptación.