Una vida dedicada a escribir literatura

Entre los recuerdos más preciados que los seres humanos tenemos de la infancia, están las experiencias con el mundo de la fantasía y el juego. Con seguridad, la literatura ocupa un lugar de privilegio; así, cada uno crecimos atrapados en la cadencia del cuento, la adivinanza, la leyenda, la narrativa escrita.

Si por el texto de estas historias ofrecíamos el máximo del tiempo posible; no se diga, por las personas que las narraban una y otra vez.

Por ello, surgió tempranamente, la fascinación por conocer en persona a escritores, escritoras y a las o los contadores de cuentos, fábulas, misterios, …

En este contexto, un lugar destacado ocupa Edna Iturralde, quizá la más pródiga e imaginativa autora ecuatoriana de literatura infantil y juvenil. Nació en Quito el 10 de mayo de 1948 y muy pronto, en un periódico de circulación nacional, publicó su primer cuento; desde entonces, en distintas editoriales y colecciones no ha detenido su amplia y tal vez mágica producción escrita.

En su oficio, la escritora y hada muestra marcado interés por la búsqueda y definición de las identidades nacionales y latinoamericanas, es pionera en etnohistoria y aporta con novela histórica.

A donde va, para comentar su obra, causa embeleso, felicidad y empatía con niños y jóvenes. Comités y entidades especializadas le han concedido los más importantes premios y reconocimientos nacionales e internacionales.