Una verdadera Navidad

kim viveroDesde hace más de 2000 años, el mundo católico y cristiano celebra el 25 de diciembre de cada año uno de los acontecimientos más grandes de la historia de la humanidad: el nacimiento del Niño Jesús, Salvador del mundo o Hijo de Dios. Es por ello, que en estos días el espíritu de la Navidad ha empezado a invadir los corazones de los seres humanos, en algunos casos con mucha alegría y optimismo, fe y esperanza, amistad y solidaridad, pero en otros también con mucha tristeza y pesimismo, desesperanza y desilusión, apatía e indiferencia por todo lo que esta celebración implica.

Lamentablemente, esto se debe a que el sentido de la Navidad de ser una fiesta de encuentro personal con Jesús y de riqueza espiritual para vivenciar la paz, unión, amor y solidaridad se ha transformado en una fiesta pagana de encuentro social y riqueza material para disfrutar de la buena comida, licor, regalos y vacaciones. Sin embargo, nosotros podemos hacer que esta Navidad sea diferente, especial o la mejor de todas al promover que nuestro hogar, institución, barrio o ciudad se convierta en una sola aldea, en la que no haya barreras ni límites que nos impidan avanzar en el camino. Una Navidad, en la que la etnia, género o edad no nos diferencien sino nos unan como hermanos para sacar adelante a todas las familias. Una Navidad, en la que la diversidad de pensamientos, sentimientos o acciones nos ayuden a aprovechar las fortalezas y oportunidades, conocimientos y experiencias, talentos y valores que cada uno tiene para enfrentar los retos que nos depara el año nuevo. Una Navidad, en la que la riqueza, felicidad o éxito de los más fuertes y poderosos nos ayuden a acabar con la pobreza, sufrimiento o desventura de los más débiles y vulnerables. No olvidemos que cuando provocamos una sonrisa en el abatido, extendemos la mano al caído, compartimos con el necesitado, visitamos al enfermo, abrazamos al desamparado, estamos obsequiando el regalo más valioso del mundo y dando lo mejor de nosotros mismos puesto que la verdadera riqueza no está en el dinero ni en lo material que se acaban pronto sino en el amor y servicio a los demás que duran para toda la vida. ¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!

 

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec