Una tradición familiar que resiste al tiempo

OTAVALO.- Allá por el año 1953, Zoila Dávila y su esposo Luis Alfredo Velasco, emprendieron con una tradición local, que al día de hoy, 68 años después, se niega a desaparecer, la preparación de los representativos platos típicos, acompañados de la denominada “bebida de los dioses”.

Los descendientes de la pareja otavaleña, quienes generación tras generación se ponen el mandil para dar vida a estos exquisitos manjares y atender a turistas propios y extraños, trabajan ininterrumpidamente periodo tras periodo, incluso, este 2021 lo harán hasta diciembre, los viernes, sábados y domingos, mientras que en la actual época de festividades del Yamor laborarán todos los días, desde las 10:00 horas, hasta fines de septiembre.

Cristina Guerra Velasco, nieta de los pioneros y actual administradora del restaurante Sumag Yamor, manifestó que sus abuelitos les dejaron el legado como un trabajo familiar, que da cabida a todos los integrantes que deseen trabajar. “Mi tío Ramiro Velasco estuvo en la administración hasta hace unos 7 años atrás, a partir de aquello estoy yo. Somos una especie de sociedad, conformada por siete personas”, informó.

Al interior del local gastronómico, sus propietarios ofrecen los clásicos platos típicos del “Valle del Amanecer”, conformados por: tortillas, empanadas, carne colorada, mote y gaspacho.

“Esto va acompañado del Yamor, que por tradición se hace con 7 granos. Nosotros mismo elaboramos la jora, de tal manera que desde el mes de mayo ya se empieza a hacer. El Yamor por su parte se arranca desde la segunda quincena de julio. De los otros granos tenemos personas que nos proveen cada año. Tratamos de hacer con los mejores ingredientes”, agregó la principal de Sumag Yamor.