Una solución, un problema

Los movimientos sísmicos que tienen en alerta a la población de Quito, sus alrededores y varias poblaciones aledañas, no solo que han provocado la acción y atención de las autoridades, sino también la toma de decisiones drásticas para evitar más problemas, víctimas, daños materiales, etc.

Una de esas alternativas ha sido tomada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, que optó por el cierre de la vía que une Guayllabamba con Oyacoto, por lo menos seis meses, de acuerdo a lo anunciado.

Más vale prevenir que lamentar, dice un sabio refrán popular, pero si bien la medida es tomada con resignación por un sector de la población, hay también una fuerte reacción por parte de los habitantes de Gayllabamba que se sienten perjudicados con el cierre de la vía, ya que eso implica reducción de sus ventas y traslado de niñas, niños y jóvenes estudiantes que tienen  que viajar de un lugar a otro. Esta parroquia vive del turismo y el cierre de la vía va a perjudicar su situación por el tiempo largo que permanecerá inactiva. La solución vial es necesaria y el MTOP tomó la mejor decisión, pero eso también causa efecto negativo en la población, que exige soluciones.