Una mujer pobre con cáncer terminal necesita de su ayuda

cancerIBARRA. ‘Cuando me enteré que mi esposa fue diagnosticada cáncer al seno, se me vino el mundo encima’, asegura Pablo Brusil. Ahora su esposa padece de un cáncer terminal.

Todo empezó hace dos años, cuando Nancy se dio cuenta de que tenía una pequeña bola en su seno derecho.

A pesar de su inestabilidad económica, Nancy acompañada de su esposo pasaron por diferentes casas de salud, donde Pablo asegura que la atención no fue la adecuada.

En uno de tantos hospitales que visitaron le realizaron exámenes, los cuales indicaron que ella padece de cáncer terminal.

‘Para mí es muy lamentable ya que por la economía no se le pudo extirpar su seno, en ese entonces yo estaba sin trabajo, no tenía dinero para que mi esposa se pueda realizar su tratamiento adecuado’, relata Pablo.

La desesperación de Pablo cada día crecía, el no contar con un trabajo estable y no tener dinero, era una de sus más grandes preocupaciones porque no le alcanzaba ni para las medicinas de su esposa.

‘Es una llaga horrible que tiene mi esposa en sus senos, ella tiene que realizarse la limpieza diaria pero a veces no me alcanza ni para comprarle gasas, hago mucho esfuerzo para tener que comer diariamente’, acota Pablo.

Nancy debe realizarse la limpieza tres veces al día, su piel se ha vuelto muy sensible ya que cuando se realiza las limpiezas tiende a sangrar. Brusil cuenta que una vez que llegó a su casa su esposa estaba desangrándose.

SU ÚNICA QUIMIO

A Nancy le pusieron una sola quimioterapia en el hospital Eugenio Espejo de Quito, pero no quiso seguir con el tratamiento por falta de dinero y porque no pudo soportar los estragos.

Optaron por probar con la medicina casera, pero como el cáncer está en etapa terminal no lograron obtener ningún resultado positivo.

Pablo asegura que la única alternativa que les queda es la voluntad de Dios. Aunque muchas veces han intentado rendirse, su fe les mantiene de pie.

Actualmente él trabaja como vendedor de sábanas, pero eso no le alcanza para sustentar a su hijo y a su esposa. Su hijo de 22 años cuida a su madre todos los días, mientras Brusil sale a su trabajo.

Si desea ayudar a esta familia puedes contribuir con gasas para la limpieza que tiene que realizarse Nancy, víveres o “Tramal”, una medicina que también necesitan para que ella pueda soportar los fatales dolores de esta enfermedad.

Pueden comunicarse con Pablo Brusil al teléfono 0990751360.