Una madre que lucha contra todo por sus cuatro hijos

Atuntaqui. María Mercedes Iza es una mujer trabajadora que por el amor de sus hijos trabaja incansablemente para darles la oportunidad de estudiar mientras tienen el calor de un hogar.

Su historia. Hace tres meses se dedica a vender refrescos congelados en las afueras de las unidades educativas y las calles del cantón Antonio Ante. Cuenta que los días de sol son una bendición porque logra vender más.

Desde el mediodía empieza a recoger a sus pequeños luego de la jornada escolar. La menor es quien le brinda su compañía mientras se dirige a retirar a sus otros hijos de la escuela, la sube en su coche, comienzan su recorrido por las calles de Atuntaqui y tras enviarlos a casa continúa con su recorrido por el cantón. Con una tristeza que invade sus ojos menciona que esta es una rutina que la hace todos los días ya que si no trabaja, no come. María Mercedes dice que la situación económica por la que atraviesa no es una de las mejores pero que ha logrado salir adelante con lo poco que tiene.

Sufrimiento. Sus dos primeros hijos son de una antigua relación pero describe es convivencia como un tormento ya que el hombre la agredida psicológicamente. Los niños tienen un pequeño grado de discapacidad intelectual y por esto su expareja la culpaba todos los días. Sin embargo, María es muy enfática en comentar que eso no era su culpa pues tal vez se debe que el hombre solía drogarse con cemento de contacto.

Cuando decidió separarse no tenía nadie quien le apoye por eso en varias ocasiones tuvo que dormir en una banqueta del parque Bolívar de la ciudad de Otavalo con sus dos hijos en brazos. Y aunque finalmente siguió un juicio de alimentos el padre de sus hijos no ha cumplido y debe más de dos mil dólares.

Tiempo después conoció a Israel Manosalvas quien es su actual pareja y la ayudó a salir adelante. Tuvieron a dos pequeñas niñas y viven todos juntos en una pequeña casa en el sector de Agualongo en Antonio Ante.

Solidaridad. Como para la mayoría de padres de familia, el inicio del año lectivo es un tormento por la compra de uniformes y las listas de útiles escolares. Para las familias de escasos recursos económicos como la de María el problema es mayor pero la buena voluntad de las personas no se ha hecho esperar. Sus dos primeros hijos estudian en la Unidad Educativa Abelardo Moncayo y entre todos los compañeros de clase se reunieron para colaborarles con las listas de útiles para que puedan cumplir con sus estudios sin ningún problema. La madre de familia se siente muy agradecida con el buen corazón de los padres ya que para ella el estudio de sus hijos es lo primordial, esa es la razón por la cual no permite que sus hijos salgan a trabajar con ella. “Mis hijos son muy buenos estudiantes, los motivos para que sigan adelante y no se dejen vencer. Yo me sacrifico un poco más para que ellos no salgan a trabajar. No es mucho lo que se gana pero nos sirve para salir adelante”, dijo.

Problema visual. Los niños, además de poseer el pequeño grado de discapacidad intelectual, sufren de estrabismo. Esta es una afección ocular que consiste en la pérdida de paralelismo de los ojos, es decir, mientras un ojo dirige la mirada a un objeto, el otro se desvía en una dirección diferente. En ocasiones la desviación no se aprecia con facilidad pero en los casos severos ocasiona problemas estéticos y de visión importantes.

La madre menciona que esta enfermedad la tienen desde nacimiento y es una de sus mayores preocupaciones pues los infantes no logran ver claramente y en la escuela deben sentarse muy cerca del pizarrón porque no cuenta con lentes a su medida.

En los pocos chequeos, a los cuales han sido sometidos los niños, los doctores le mencionaron que si los niños no son operados pueden perder la vista a la edad de 18 años. Es por esto que la madre pide ayuda a cualquier institución pública o privada que pueda colaborarles en esta situación que atraviesan ya que como ella menciona, la salud de sus hijos es lo primero.

Las personas que desean ayudar pueden contactarse al 0985465179.