Una lonchera saludable para tu hijo

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“Las mamás siempre nos preguntamos ¿Qué es la comida sana para los hijos? necesitamos darle un complemento nutricional por las horas de labor que pasan nuestros hijos en las escuelas”, dice Teresa Escobar, nutricionista dietética. 

 
INSTITUCIÓN
Cristina Rivadeneira tiene a su hijo, Sebastián, en la escuela Ana Luisa Leoro en el cuarto año de básica. Esta madre de familia dice que a su hijo lo manda a la escuela con una lonchera que contiene chochos, yogur con sánduche, papas con queso o jugo. Este menú Cristina lo varía cada día.
“A veces mi hijo compra afuera un jugo, fruta o pan”, usualmente le da al pequeño un dólar para que compre comida en el bar de la institución. No le manda comida chatarra, su hijo ya está acostumbrado a las frutas y jugos naturales.
Shadira Chiluisa, administradora del bar escolar de la escuela Ana Luisa Leoro, indica que en este lugar solo se vende comida saludable como avena, agua, chochos con tostado, habas con melloco, camote.
Se hace un seco diferente todos los días, por ejemplo, el pasado miércoles se hizo una fanesca y al siguiente día un molito con carne y ensalada para los niños y los docentes.
Lo único procesado que tienen en este bar es el power, una bebida hidratante que pasa el semáforo alimenticio. Además gelatina con frutas, tarrinas con fruta picada, yogur. De acuerdo al semáforo alimenticio el producto tiene que tener como máximo medio en grasa, azúcar o sal, pero es preferible que tenga bajo.
HISTORIA
Yolanda Ipiales se levanta a las cinco y media, de lunes a viernes, para prepararle el desayuno y la lonchera a su pequeño hijo de 5 años,  Justin Noques, quien cursa el primer año de básica, de su casa en Caranqui toma el bus a las 06:20 para estar en la escuela a las 06:50.
Yolanda cuenta que cuando matricula a su hijo en la escuela, recibe una hoja del menú de todo el año.
Dice que los lunes es jugo con pan, martes: chochos con tostado, miércoles: sánduche con jugo, jueves: mote con queso y viernes: arroz relleno y jugo. Y la siguiente semana es un menú diferente, en esta comida gasta hasta USD 1,50 diario.
TESTIMONIO
Brithany Guañana, de 10 años, está en sexto de básica, cuenta que su mamá, Angélica Quiñonez, le da un dólar para comer en la escuela, en donde a veces compra seco, pie de piña, “lo que encuentre en el bar, lo que me guste”, señala la pequeña. Lo que más le gusta es el panqué con majar.
Brithany no se gasta el dólar, deja algo de dinero porque a veces su mamá, Angélica, no tiene porque no le pagan el sueldo. “Yo ahorro y me compro después”.  
Asimismo Josselyn Almeida tiene 10 años, cursa el sexto de básica, su papá le da un dólar diario para la comida en la escuela. “Me compro churos, choclo, suspiro”, dice Josselyn. Su mamá, Viviana Narváez, a veces, la da una manzana o mandarina para que lleve hasta la escuela.
CENTRO
Flor Jara, coordinadora pedagógica del centro infantil Mi Pequeño Mundo, añade que en la institución hay un sistema de alimentación diaria para los pequeños.
Esto lo realizan con la asesoría del médico del centro infantil y una nutricionista, para tener la lonchera básica.  
En la institución cuentan con un menú mensual para el lunch a las 10:00, el almuerzo a las 12:00 y un refrigerio a las 16:00. Esta alimentación es balanceada y variada.
PREPARACIÓN
Para que a los niños de 3 y 4 años les guste el lunch semanalmente, es decir que sea un día de sal y un día de dulce. “Todos los alimentos son preparados dentro de la institución y frescos”, explica Flor.  
Por ejemplo, el pasado jueves prepararon un arroz relleno que contenía verduras, pollo, carne, mientras que al otro día se preparó un quáker de frutas y empanada de queso.
Carlos Andrade tiene 4 años, cuenta que en su escuela, Pequeño Mundo, le dan papas con atún; pastel; chochos; gelatina, esta última le gusta más. “Como en una mesa con todos mis amigos”, dice el pequeño Carlitos.

 

DESAYUNO
Antes de una lonchera saludable, es un buen desayuno en casa, asegura la nutricionista Teresa Escobar, ningún niño puede salir de la casa sin haber desayunado.
“Porque si no desayuna las primeras horas de la mañana, antes del refrigerio va a tener cansancio, debilidad, sueño”, señala Teresa.
IMPORTANCIA
Es muy importante que la mamá o el papá manden bien desayunados a sus hijos o hijas a la escuela. Ahora hay dos opciones: comprar la comida dentro de la institución o mandarle algo de casa.
En la primera opción, la institución envía a los padres cuál es el menú que tienen los bares escolares, que está normado y controlado por nutricionistas. Y con la otra opción los padres deben mandar una colación saludable.
Teresa recomienda hacer una planificación con los hijos, por ejemplo, mandar una porción de frutas con un yogurt; sánduche de jamón con queso y jugo hecho en casa; chochos o una ensalada hecha con quinua.
“Hay que fomentar los buenos hábitos nutricionales a nuestros hijos”, indica la nutricionista. Además, formar figuras con los alimentos para los pequeños como con la manzana.
PREVENCIÓN
Lo que hay que prevenir es que se oxiden (manzana, durazno, pera, plátano) con gotas de naranja o limón.
También se debe evitar mandar snacks, ya que son altos en sal, altos en grasa.
Si se envía un snack, es recomendable negociar con los niños, es decir hablar con ellos para enviarles un día a la semana uno, y el resto saludable.  

CONSUMO
El consumo alto de grasas saturadas hace que se almacenen dentro de las arterias y pueden tener problemas de diabetes tipo 2, que se la conocía como diabetes en los adultos, pero ahora se la ve en personas más jóvenes, adultos y hasta en adolescentes por la mala alimentación.

FINALIDAD
El objetivo de la lonchera saludable es aportar energía, ya que diariamente los niños sufren desgaste por las actividades desarrolladas durante las horas de clase, recreo y práctica de deporte.
Se debe mantener al niño alerta para que preste mayor atención en clases.
La lonchera debe hacerse con higiene. Es importante el lavado de las manos antes de preparar los alimentos.  Los envases que se utilizan para guardar los productos deben estar muy limpios.
Se debe evitar los jugos procesados, al igual que las gaseosas, ya que contienen exceso de azúcar, los cuales pueden causar sobrepeso e hiperactividad en los niños o niñas que están en las escuelas.