Una familia agradecida por el gesto de solidaridad

Antonio Ante. Edison Malitaxi y su familia se sienten agradecidos por los gestos de solidaridad que han recibido por parte de los ciudadanos.

“Dios les pague”, dijo el padre de familia que perdió su casa y todo lo poco que tenía la semana pasada en un incendio.

Ropa, víveres, colchones y hasta una cocineta han recibido por parte de las diferentes personas que se han acercado a esta familia.

Ayer junto a su esposa y una de sus cinco hijas, Mayte, trabajaron pelando unas yucas, pero dejaron de hacerlo unos minutos para contarnos lo agradecido que se sienten, luego del terrible acontecimiento que sucedió la noche del jueves 5 de julio, a las 22:30 aproximadamente.

“Perdimos totalmente todo, lo primordial era sacar a mis chiquitos de la casa”, dijo Edison, quien contó que uno de sus hijos se había quedado dormido, pero algo hizo que regresara a verlo y sacarlo, minutos antes del incendio.

“Fue una desgracia con felicidad porque todos estamos en familia y bien. Las cosas materiales se pueden recuperar”.

Agradecimiento. Malitaxi agradece a Diario EL NORTE, “tuvimos la ayuda por medio de ustedes también, Dios les pague, asimismo agradezco a todas las personas de buen corazón que se presentaron cuando más lo necesité. Les agradezco de todo corazón por haberme brindado la ayuda necesaria”.

Actualmente la familia está viviendo en la casa del padre de Edison, “estamos en un rinconcito hasta poder ver la ayudita que nos está brindando el alcalde”.

Instituciones públicas como Gestión de Riesgos, Municipio de Antonio Ante y el Ministerio de Inclusión Económica y Social, MIES, también ayudaron a esta familia con varias colaboraciones.

Edison Malitaxi comentó que ahora están coordinando con la municipalidad de Antonio Ante para hacer una gestión y obtener una vivienda.

Mónica Cañarejo, esposa de Edison, trabaja limpiando casas de las personas que la llaman, pero ayer, peló yucas, de un vecino que se dedica a vender encebollados los fines de semana.

“Diosito quiera y el alcalde de Antonio Ante nos colabore con la vivienda, es lo único que pedimos porque lo que perdimos ya hemos recuperado. Dios les pague a todos, a las autoridades, a amigos, vecinos y conocidos de buena voluntad de la provincia”, señaló Mónica.

En el hecho. La madre de siete hijos, pero que vive con cinco, el 5 de julio lloraba desconsolada mientras sus vecinos y familiares ayudaban a sacar sus pertenencias, las cuales en su mayoría quedaron reducidas en cenizas. Ahora Mónica tiene otro rostro, su sonrisa de agradecimiento muestra las esperanzas que tiene de tener pronto su casa propia.

Antes de que la familia se cruzara con sus pertenencias a la casa que fue destruida por el incendio, vivían cerca del parque arrendando.

La vivienda en la que estaban habitando era de la abuelita del esposo de Mónica. “Estaba deshabitada y por eso nos estábamos pasando y acomodándonos. Pero ahora nos quedamos en la calle, sin nada”, contó Mónica Cañarejo al siguiente día del terrible suceso.

Así quedaron las pocas cosas que tenía esta familia de Andrade Marín, perdieron todo, colchones, camas, cocina, ropa.