Una choza es el hogar tradicional kichwa

pag-9La forma tradicional de vivienda en el pueblo kichwa era una choza que tenía elementos particulares, pero para realizarla formaban mingas de trabajo que duraban entre dos y tres semanas para edificar el nuevo hogar de la comunidad.
Cuando el hombre tenía la edad para casarse los padres convocaban a una minga en la que entre 20 y 30 personas edificaban una construcción con materiales de la zona para que el joven pueda tener un lugar para vivir con su esposa y futura descendencia.
Para este tiempo el barro negro tenía que estar listo compuesto de tierra y estiércol de caballo y toro, después mezclaban con las ramas del trigo y cebada, que son lo que mantiene fijo a lo que era la pared que mide entre 30 y 40 centímetro de alto.
El bahareque, madera fuerte, es un palo que es utilizado como parte de las vigas y columnas de la choza, estos mantenían la estabilidad de las paredes que se edificaban de forma circular en su mayoría.
El techo era de paja, quienes traían este material de lo alto del cerro eran las mujeres de la familia, lo buscaban dependiendo del sector, en algunos lugares tenían que ir a la madrugada porque era más fácil conseguirlo y en otros en el atardecer, todo depende del clima que haya en la zona.
Toda la estructura era sujetada con cabuya, un material considerado resistente, este permitía que los bahareques del techo y la pared se unan y formen una sola estructura que se considera muy firme.
La forma de pagar a los comuneros que ayudaban a hacer las casas era el fortalecimiento de las relaciones y la alimentación durante su colaboración, pero también era costumbre que las personas lleguen a la minga con cosas.
Era parte de la costumbre realizar el trueque, actividad de intercambio de productos, los granos, arveja, fréjol, quinua, cebada, trigo y más cosas que se producían en sus terrenos, con estos procesos la alimentación era variada.
La construcción tenía una forma circular y el techo en punta para que la caída de agua se de en los bordes, no había ventanas, en su mayoría, y la puerta medía más de un metro de ancho y dos de alto.
Era costumbre que en el hogar haya animales, los perros y gatos jamás faltaban ya que los felinos ayudaban a mantener lejos a los roedores y los canes funcionaban como “timbre”, ya que en los montes no había robos, después por la delincuencia ayudan para avisar la llegada de intrusos.
Lo importante en este espacio es que se debe mantener los procesos de trabajo en familia. En la actualidad hay pocas viviendas de este tipo en lo más alto de los cerros de la provincia. En el mismo lugar trabajaban y hasta criaban a los animales grandes