Una bitácora democrática

El tiempo ha pasado “raudo y veloz”. Como si fuera ayer, recuerdo  el entusiasmo con el que los pueblos del norte recibimos a DIARIO DEL NORTE que llegaba  a cubrir un enorme vacío en el momento preciso en el que Imbabura aceleraba el paso, en su proceso de impulsar su desarrollo,  cuyas facetas era necesario registrar desde una perspectiva profesional y tolerante, pues los registros constituyen el espejo en el que se miran los pueblos para medir el trecho recorrido  y cuanto aun les falta por recorrer en su inacabable marcha hacia el progreso. Un periódico, a más de medio de comunicación, es la bitácora en la que se marca la ruta de la historia; solo que en el caso de un medio democrático, esa bitácora no la escribe solo su capitán, sino los marineros e incluso sus tripulantes. Yo que he sido uno de ellos casi desde su inicio, certifico que éste es uno de los diarios

ideológicamente más heterogéneos, pues Lucho Mejía, su capitán, sin ceder un ápice en norte político, jamás fue mezquino con todas las corrientes de pensamiento; convocándonos a expresar nuestras ideas a ciudadanos de las más opuestas posiciones ideológicas, inclusive opuestas a la suya, con tal de que se lo haga son un matiz de calidad y honestidad intelectual, pues quiso y lo logró, hacer de DIARIO DEL NORTE un prisma democrático en el que se reflejen todas las corrientes del pensamiento y la más amplia gama temática que un  medio de comunicación respetable merece tener. Me jacto  como imbabureño de tener la amistad de DIARIO DEL NORTE y de que éste sea un producto maduro que habla en voz alta del talento de sus directivos. 

 Juan F Ruales

juanf_ruales48@hotmail.com