Una ayuda que cambió la vida de dos ancianos

Ibarra. Juan Chapuelán y Martín Baraja son dos adultos mayores que se encontraban en estado de vulnerabilidad y en pobreza extrema.

Gracias al trabajo del Mi-nisterio de Inclusión Eco-nómica y Social (Mies) sus casos fueron atendidos para brindarles una vida digna.

Su vida. Juan tiene 82 años de edad, es oriundo de la provincia del Carchi, cantón Tulcán, pero se radicó en la parroquia de San Francisco de Sigsipamba. En su juventud se dedicaba a la agricultura, pero al pasar los años, por su situación de adulto mayor ya no laboraba en ninguna actividad económica y su único ingreso es la pensión de “Mis Mejores Años” que entrega el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Inclusión Económica y So-cial.

Juan vivía en una casa propia en condiciones de insalubridad con siete perros a los que les alimentaba diariamente y eran su compañía. Juan presenta dificultad para caminar, usa un bastón el cual le ayuda a movilizarse.

Martín tiene 78 años de e-dad, oriundo en Tocachi, cantón Pedro Moncayo, provincia de Pichincha, se radicó en Pimampiro para trabajar en la agricultura, es soltero, no tiene pareja ni hijos.

Por su avanzada edad y su dificultad en caminar no laboraba en ninguna actividad económica y se dedicaba a deambular en las calles, recogía plásticos para venderlos en los recolectores y comprar así su alimentación. Estaba en situación de mendicidad.

Martín vivía en un cuarto con una deuda de arriendo de un año, que no podía pagar, puesto que no recibía ingreso económico alguno.

Traslado. Por estas condiciones de vida que tenían Juan y Martín fueron trasladados al Centro Residen-cial Saberes Ancestrales “Sumak Kawsay” que funciona en convenio con el Ministerio de Inclusión E-conómica y Social y está ubicado en Ibarra. Atiende a 60 personas adultas mayores; en su condición de restitución de derechos, son atendidos en el área de salud con la Coordinación del Ministerio de Salud Pública Atención Primaria y de Se-gundo Nivel en el Hospital San Vicente de Paúl. Patri-cia Hermosa, Representan-te de la Fundación Sumak Kawsay indica que Juan y Martín se han adaptado al Centro Residencial, en especial Juan quien ha sido un curandero reconocido en su juventud y se pasa contando historias, anécdotas y sus vivencias a los compañeros.