Un ritual que reta la movilidad del sol

ritualLos Pueblos Kichwas de Imbabura tienen una serie de fiestas y rituales ancestrales de vital importancia. El Intiwatana es uno de ellos, esta ceremonia significa “lugar donde se amarra al sol”. Habitualmente se lo hace en la cima de una montaña, donde se llega a subir 87 escalones. Para Raúl Amaguaña, líder kichwa el ritual cumple dos funciones: Medición del tiempo (solsticio y equinoccio) por efecto de luz y sombra y como piedra altar.

“Cuando el sol zigzaguea ya sea para el norte o al sur, hay una tradición que se hace para que se quede en un solo lugar”, comenta Amaguaña. Su cronograma estaba basado en la observación del Sol y sus movimientos así como el de las estrellas y constelaciones para dar con las fechas exactas. Entonces Intiwatana podría tener otro sentido, como Inti es “sol” y Wata “año”, sería “lugar dónde el año solar es moderado”. de la ceremonia En la parte central de la ceremonia se destaca una especie de monolito esculpido y pulido en varios planos, el cual termina en un prisma cuadrangular de 0.36 m. De alto, orientado en la línea noroeste – sudeste.

Los vértices están dirigidos hacia los cuatro puntos cardinales. En todos los grandes centros ceremoniales del Tahuantisuyu existieron sukhanqas o intiwatanas, observatorios astronómicos utilizados para medir el tiempo, establecer las estaciones, determinar los solsticios y equinoccios, y por ende, los momentos de siembra y cosecha. También fue un altar donde se rendía culto al Sol, la Luna, Venus y las estrellas.

El 21 de junio, día del solsticio de invierno se celebraba el Inti Raymi, la Pascua del Sol. El Sol en ese momento se localiza en el punto más lejano a la tierra. Con el temor de que Inti, el Padre Sol pudiera abandonarlos, se realizaban rituales para solicitarle no se alejara más, y simbólicamente lo ataban al Intiwatana. legado cultural Los kichwa Otavalo y los kichwa Cayambi celebran cuatro grandes Raymikuna o fiestas rituales que coinciden con los dos solsticios y los dos equinoccios que suceden en el año. Estas fiestas están estrechamente relacionadas con el ciclo agrícola andino en la que el maíz es el principal elemento pues constituye un símbolo de la fertilidad y es el componente vital dentro de la cosmovisión indígena local así como el referente esencial dentro del calendario festivo religioso-cultural.