Un recuerdo que no se olvidará entre sus amigos y familiares

Ibarra. No se necesita vivir toda una vida para dejar una huella imborrable. Al menos así lo demostró Stalin López, el joven de 22 años quien perdió la vida en manos de su amigo.

Perfil. Stalin estudiaba Co-mercio Exterior y en las noches trabajaba como taxista en Ibarra. Planificaba radicarse en España, con su esposa Jhoselyn Quiroz y sus dos hijos; ese era el objetivo trazado. “Nos cortaron los sueños. Mi esposo era un hijo, amigo, compañero leal. Nunca hizo daño a nadie”, lo recuerda su cónyuge. Sus palabras no son en vano. Ayer decenas de personas llegaron hasta la sala de velación ‘Cruza-dos de Cristo Rey’ en Ca-ranqui para acompañar a la familia López-Quiroz. “Sta-lin era una persona muy alegre y querida por todos. Imagínese que nunca tuvo un problema, era un pana buena nota”, explicó Fer-nando Cevallos, uno de sus amigos de colegio.

Entre lágrimas. “Yo te extrañaré, tenlo por seguro.. Cómo pensar que la vida, puede terminar en un segundo”, era la canción que Fernando, escuchaba en su taxi, mientras recordaba los momentos que pasó con su amigo de infancia.

A pesar de su partida y del inminente dolor, los recuerdos y buenos momentos se matizaban entre los familiares. “Era un chico buena persona y le gustaba la natación. Compitió varias veces”, lo asegura Ka-rina Verdezoto, mientras recuerda los momentos que vivió al lado de su sobrino.

Último adiós. La vida de Stalin era tranquila. Entre el trabajo y los estudios; entre el sueño y la ilusión de seguir trabajando por el bienestar de sus hijos. Pero todo eso cambió la trágica tarde y noche del domingo pasado cuando fue asesinado por su amigo. Su familia pide justicia, pues el presunto homicida es una persona que la conocen desde años. Quieren que este caso no quede en la impunidad.

Decenas de personas acompañaron a Stalin López en el velorio y traslado hasta su última morada.
Stalin López de 22 años deja una huella entre sus amigos y allegados por su carisma. Su familia pide que se haga justicia.