Un programa garantiza que niños enfermos no pierden clases en Ibarra

Ibarra. En el hospital San Vicente de Paúl se celebró ayer el tercer aniversario del programa denominado Aula Hospitalaria y Domiciliaria.

Servicio. Este es un servicio educativo integral que se brinda en situaciones excepcionales a los estudiantes en situación de enfermedad, hospitalización, tratamiento o permanezcan en reposo prolongado y no pueden acudir a su institución educativa regularmente, con la finalidad de garantizar acceso, permanencia y aprendizaje en educación inicial, básica y bachillerato.

El programa inició el 12 de septiembre de 2016 y según Salomón Proaño, gerente del hospital San Vicente de Paúl, hasta septiembre de este año ofrecieron 7 579 atenciones, 3 558 ingresos y 226 reingresos de niños u adolescentes en esta institución de salud.

Docentes. Mientras los estudiantes están en el hospital ellos reciben atención educativa en compañía de las docentes del aula hospitalaria, lo que permite que no se atrasen sus estudios, El aula hospitalaria es un espacio educativo con características especiales, las clases se adaptan al estado de salud del estudiante por medio de tareas dirigidas, aplicación de guías didácticas para las diferentes asignaturas, entre otros, se les brinda asesoramiento para cuando ellos retornen a su institución educativa, lo cual les permite reintegrarse a sus clases con normalidad.

Lyther Reyes, coordinador de la zona 1 de Salud, señaló que hay dos funcionarias que detectan los casos en los que se necesita la aplicación del programa Aula Hospitalaria, hacen un plan y los beneficiarios recibirán la parte educativa en ambientes lúdicos apropiados.

Beneficiarios. Los beneficiarios directos son los niños, niñas y adolescentes entre 8 y 18 años de edad, que se encuentran en situación de enfermedad o tratamiento médico prolongado.

El aula lúdica, dispone de recursos como: rompecabezas, títeres, textos escolares, cuentos, juegos de dominio matemático y ortográfico, juegos recreativos y de razonamiento, pizarra y aula móvil.

El trabajo articulado entre las docentes del aula hospitalaria y el personal médico es muy importante ya que por medio de ellos se puede conocer la situación médica de los estudiantes, la cual permite brindar una atención educativa adecuada, informó Proaño.

Modalidades. La actividad educativa se lleva a cabo de dos maneras, la asistencia al aula por parte del alumno, siempre que éste se encuentre en condiciones físicas para desplazarse hasta ella o bien, en su propia habitación, cuando su estado de salud aconseja que sea el profesor el que se desplace hasta ella.

La finalidad en los dos casos, es evitar o reducir en lo posible las consecuencias negativas que su estancia en el hospital les puede causar tanto a nivel educativo como personal especialmente, en los casos de los niños que están más tiempo hospitalizados, por padecer una enfermedad crónica.

Verónica Escobar, docente de Aula hospitalaria, dijo que su trabajo es el enlace entre la educación y la atención médica. “El hecho de que nosotros estemos aquí, ellos se sienten confiados que no perderá el año por su situación de salud”, añadió.

Los padres de familia se sienten contentos porque sus hijos continúan con el sistema educativo.