Un mundo más justo

El papa Francisco fue el personaje del año. Mundialmente conocido por su innovador mensaje, por sus actitudes novedosas, alejado del poder y más cerca de la gente y un ser humano íntegro que con sus acciones ha potencializado la fe en los creyentes de Jesucristo y ha logrado que los fieles vuelvan la vista a la iglesia Católica que como institución pasó por severos remezones que mermaron su credibilidad.

Al inicio del año 2014, nuevamente el papa Francisco ofreció palabras de fortaleza, valor y esperanza, durante su homilía en la Basílica de San Pedro. “Todos formamos parte de la misma familia y compartimos un destino común”, dijo Francisco, haciendo un llamado profundo para que los seres humanos nos reencontremos con las buenas prácticas que tienen relación con una lucha frontal para mermar el hambre, la injusticia, la corrupción y las desigualdades. A cambio, Francisco dijo que hay “hambre y sed de justicia, paz y Dios en el mundo” y habló de una Iglesia “pobre”, atenta a los necesitados y “alegre” de llegar a otros. Qué importante es su voz y su mensaje, qué vitalidad tiene para seguir por un camino pedregoso que siempre va a requerir de buenos líderes y guías para un mundo ávido de nuevos días en un marco de paz, justicia social, igualdad y mucha fe. Francisco, sin duda, un personaje que trasciende en el planeta.