Un invierno que no da tregua

El año pasado por esta misma época comentábamos lo atípico que resultó ese invierno, por su escaso llover. Ahora hacemos lo mismo por lo contrario.

El invierno resulta ser una de los más abundantes, con su secuela de deslaves, destrucción de viviendas, cultivos y el saldo trágico de vidas humanas, como ha sucedido también en Imbabura.

Atribuimos todo al cambio climático desatado por el calentamiento global, pero quienes hemos vivido ya un buen tiempo, sabemos que en nuestra infancia los inviernos eran largos, pesados y hasta insufribles como los que  hoy afectan a Colombia y al norte y centro del Ecuador. Como siempre las viviendas  afectadas son las de construcción más endeble y aquellas que se edifican  al borde de los ríos, de los barrancos y de los taludes de las carreteras. En los sectores urbanos son típicos estos daños en las zonas invadidas o donde los traficantes de tierras obligan a los pobres a comprarles terrenos que no tienen ninguna protección contra estos fenómenos naturales. Lo que hace falta es educación sobre los sitios más seguros para las edificaciones del campo y un trabajo político de base con los sectores urbano-marginales para que no se dejen embaucar por los traficantes de tierras, pues son también traficantes de vidas inocentes. La asesoría de ingenieros y hasta de estudiantes de ingeniería en los lugares  vulnerables podrá trazar un cambio en esta cadena de tragedias generadas por la improvisación obligada que tienen que hacer de sus viviendas aquellas personas que buscan desesperadamente un sitio para vivir y a veces eso constituye no un  paso hacia la seguridad de un hogar, sino hacia la muerte y la tragedia. Las autoridades ambientales tienen la palabra en lo referente al clima y el hábitat  más adecuado para la construcción de viviendas y las autoridades provinciales y cantonales en cuanto a las regulaciones  sobre uso del suelo, si seguimos con el mismo descuido y permisividad, las consecuencias seguirán siendo fatales.

 Dr. Enrique Aguilar Zambrano

      neaguilarz@hotmail.com