Un ibarreño que anhela ser astronauta

protagonistasLo que se inició en su infancia como una aspiración de cortar un pedazo de la luna (su mamá le decía que era como un queso) para dar de comer a los mendigos que pululaban en el parque La Merced, con los años puede convertirse en una realidad para Edwin Gómez. Es un profesional ibarreño que con mucho esfuerzo y sacrificio ha llegado a convertirse en un ingeniero de Sistemas Avanzados de Ingeniería Espacial.
Su objetivo personal y profesional es ser seleccionado como astronauta de la NASA y participar en una misión espacial hacia un asteroide en el 2025 o al planeta Marte a partir del 2029, objetivo para el cual se ha venido preparando física, mental y académicamente por espacio de 41 años.
Estuvo de visita en su ciudad natal, Ibarra y fue en la Casa de la Cultura donde pude descubrir un poco más de sus aspiraciones y sus pensamientos.

¿Dónde está radicado actualmente?
En la ciudad de Boston donde trabajo y estudio para obtener un doctorado (PhD) en Astrofísica en el Massachusett Institute of Technology. Además sirvo en el ejército americano (US Army) desde el año 2005, donde actualmente ocupo el rango de Capitán.

¿Sus inicios estudiantiles?
En La Salle de Ibarra y en el colegio San Francisco, institución en donde afiancé la dedicación, la disciplina y el gusto por el estudio. Fui abanderado del pabellón nacional. Estuve en Rusia y cuando retorné fui a la FAE en 1989, ahí me gradué de Subteniente. Estudié en la ESPE, ingeniería en Electrónica y Telecomunicaciones.

¿Cuándo fue a los Estados Unidos?
A la edad de 33 años a cumplir tres objetivos principales de mi vida: estudiar inglés, lograr una maestría y convertirme en ciudadano americano y como tal sirvo al ejército americano en el grado de Capitán.

¿Cómo se interesó por la NASA?
Estoy preparándome para que me seleccionen como candidato al doctorado en Astrofísica y en el 2007 apliqué por primera vez a la NASA y entre 5 000 aplicaciones no fui seleccionado ni considerado entre los cien primeros, pero insistí, me preparé y en el 2011 apliqué nuevamente. En este llamado fui preseleccionado dentro de los 100 primero y dentro de ellos nos escogieron a 50 y de ellos solo 8 ya están haciendo el curso de astronautas.

¿No está dentro de los 8 finalistas?
No fui considerado, sin embrago estoy esperando el próximo llamado del 2017 para ver la oportunidad de ser seleccionado y poder estar en una misión espacial.

Ese es un objetivo a mediano plazo, pero ¿lo inmediato?
El alcanzar el doctorado PhD es para mi una meta importante. Considero que tener una educación avanzada no significa que llegué a una maestría y ya está, porque el camino es muy amplio y me ha costado mucho llegar a un nivel de competitividad con los aspirantes americanos que aplican para la NASA, pero estoy cerca…

¿Se le hace fácil ahora?
No es fácil, es una constante dedicación, perseverancia y determinación, porque los problemas se encuentran a cada momento, pero es la decisión y la visión clara que tengo para llegar a donde yo quiero.