Un gol de Anangonó pone Liga de Quito en la pelea

Quito. El clásico de universidades fue apasionante en el Atahualpa. Ante un marco aceptable de público en la grada, la U dio un paso fundacional en su pretensión de ganar el título ahorrándose la formalidad de la final del torneo.

Católica inició el partido con mejor pisada. Encaminados por Facundo Martínez, el tiroteo de la Chatoleí fue constante hacia la guardianía del joven portero albo Leonel Nazareno que, en más de una oportunidad, tuvo que vestirse de salvador.

Con el pasar de los minutos, Fernando Guerrero se paró como la voz cantante de los albos y condujo las mejores llegadas. A pesar del bajo nivel y aporte de Jhojan Julio y Julio Angulo, la U se las arregló para encontrar espacios y atacar los claros.

Antes del receso, Liga tuvo un par de chances destacables. La primera en la pelota parada cuando sus dos centrales encadenaron búsquedas de cabeza, la segunda con Edison Vega que probó la resistencia con un remate de fuera del área.

El complemento encontró un juego más abierto. El juez del encuentro se vistió como protagonista al momento de anular de forma injusta un gol por lado. John Cifuente y Gastón Rodríguez vieron como fallos ahogaron sus festejos para desequilibrar el partido.

Católica buscó adelantar líneas, pero las fórmulas sugeridas por Santiago Escobar no fueron las precisas. Liga surgió con juego colectivo, encontró en sus variantes el bálsamo para desahogar el juego y manejar mejor la pelota.

Justo cuando el partido terminaba, apareció el más esperado. Juan Luis Anangonó cerró una buena construcción colectiva en el área de Católica y la mandó a guardar para provocar el jolgorio y la euforia de los albos que, de plano, están en pelea.