Un detenido por presunto tráfico ilícito de migrantes venezolanas

Tulcán. Desde que el 15 de febrero se instaló el control migratorio en Rumichaca, cerrando los pasos peatonales y habilitando un solo cruce migratorio para controlar el flujo de venezolanos, los pasos alternos de la frontera norte se convirtieron en la opción para los venezolanos que buscan llegar a su destino y atravesar suelo ecuatoriano.

Policía. Aunque en el puente internacional de Rumichaca hay un fuerte dispositivo policial para peatones y vehículos, no faltan quienes intentan pasar a los venezolanos de manera irregular. Mario Merino, comandante (e) de la subzona de Policía Carchi, informó que la semana pasada en un vehículo de placas colombianas en el que iba una pareja de colombianos, se encontró ocultas en la cajuela a dos venezolanas.

Tras la audiencia, se dictó prisión de 30 días para el conductor hasta desarrollar investigaciones. La acompañante recibió la libertad y las dos venezolanas ingresaron al programa de víctimas y testigos.

COIP. Carlos Chugá, presidente de la Corte de Justicia del Carchi, señaló que el tráfico ilícito de migrantes es un delito difícil de detectar. Sin embargo, recalcó que en el artículo 213 del Código Orgánico Integral Penal, COIP, se estipula que quien obtenga directa o indirectamente un beneficio económico de la migración ilícita hacia otros países puede recibir una condena de 7 a 10 años de privación de libertad.