Un compromiso con la educación

En los últimos días, la Curia Diocesana de Ibarra, que siempre ha sido un puntal para la formación educativa y espiritual, ha sido objeto de críticas y observaciones, muchas de ellas, según sus voceros, infundadas. Esas actitudes, que llegan hasta el conocimiento de la opinión pública, no desearíamos que busquen perjudicar, dañar una imagen bien ganada y promover conmoción social en forma intencional.Eso a la postre va en perjuicio de la educación que se imparte a través de prestigiosas instituciones de la provincia regentadas por la Diócesis de Ibarra. Siempre, nos hemos de permitir decirlo, el diálogo y los consensos deben primar antes que inculpaciones mutuas a través de las cuales nunca se llegará a soluciones de un problema. Por el contrario, la problemática se profundiza y no solo eso, sino que se crean heridas que muchas veces se vuelven incurables porque las ofensas conllevan a eso. Es importante que se analicen los escenarios para tomar medidas de solución que no impliquen, abandonar principios, pero sí observar con objetividad lo que se está haciendo en positivo o en negativo. Las puertas del diálogo, en ese sentido, no deben cerrarse y se deben buscar argumentos lógicos y justos que den viabilidad a un firme crecimiento de las instituciones, que a la final son las únicas que deben prevalecer.