Un cantón, una escuela, un parque, una calle…todas honran memoria de ilustre ibarreño

Ibarra. A finales de siglo XX, si se llegaba a Ibarra en transporte interprovincial, era común encontrarse de frente con el monumento de El Obelisco; y junto a este, la escuela de niñas Pedro Moncayo. La Institución lleva el nombre de su fundador, el diplomático y abogado, Pedro Moncayo nacido en Ibarra el 29 de junio de 1807. El histórico ibarreño además fue inmortalizado con el nombre de un cantón limítrofe en Pichincha, una calle céntrica y el parque central de la urbe, en donde se edificó la Catedral.

Por esto y en conmemoración del aniversario 212 de su natalicio, se han organizado diferentes actos en la capital imbabureña, este viernes 28 de junio, entre ellos el liderado por la Fundación Pedro Moncayo, la Junta de Rescate Patrimonial y el Municipio.

Moncayo culminó sus estudios en la capital ecuatoriana para luego fundar, junto a otros intelectuales, El Quiteño Libre, desde donde lideró una campaña en contra del régimen de Juan José Flores, denunciando los abusos y atropellos del Gobierno, lo que posteriormente le causó su destierro.

Volvió al país tras la conocida Revolución Marcista de 1845 y que terminó con la dominación floreana. En su vida política fue nombrado Diputado por las provincias del Guayas e Imbabura al Congreso de 1846; posteriormente asistió como Diputado por la provincia de Pichincha a la Convención Nacional de 1850.

Desarrolló una importante labor diplomática como Ministro ante el gobierno del Perú y como Encargado de Negocios del Ecuador en Francia.

“Don Pedro Moncayo fue uno de los que con más ahínco e inteligencia se consagró al estudio de la difícil cuestión de los límites ecuatorianos, difícil decimos, porque a ese extremo la llevaron las ambiciones de los vecinos y los recursos de toda especie empleados para obscurecer aquello que el mismo Moncayo con otros tratadistas han puesto muy en claro, deja de manifiesto y en su verdadero punto los incontestables derechos del Ecuador”, escribió el historiado Camilo Destruge, en su álbum Biográfico Ecuatoriano.

Moncayo murió en Valparaíso, el 3 de febrero de 1888, pero sin antes declarar como su heredero universal al Municipio de Ibarra, dejando su fortuna ”para que se proceda a establecer una escuela de niñas en la capital de la provincia” y que años después pasaría a manos del Estado.

Entre sus publicaciones se destacan: “El 1 de Agosto y el Ciudadano Vicente Rocafuerte” y la monografía “El Ecuador de 1825 a 1875”.