Un aterrizaje forzoso

La suspensión de la ruta aérea de Tame Quito-New York es la crónica de una caída anunciada. La falta de rentabilidad es la principal causa para la suspensión que se hará efectiva desde febrero de 2019. Además de esta causa, también se debe hacer un análisis de lo que ha sido el trato a los usuarios. A mediados de abril de este año, pasajeros que debían retornar desde New York a Quito recibieron una pésima atención, pues al ingresar al aeropuerto un agente de seguridad notificaba a las personas que el vuelo se cancelaba por daños en el único avión de la aerolínea ecuatoriana que cubría esa ruta. Los pasajeros, en unos casos, debían solucionar comprando otro pasaje y, en otros, la solución llegó desde las agencias de viaje, mientras algunas personas tuvieron que esperar varios días. La rentabilidad es muy importante y, el trato al usuario también, lamentablemente en los dos aspectos, no le fue bien a Tame.