Un antillano universal

Nicolás Cristóbal Guillén Batista nació en 1902 y recibió una educación basada en la justicia y en la solidaridad. Fue hijo del periodista Nicolás Guillén Urra y de Argelia Batista, ambos mestizos, por ello el poeta y político cubano tuvo presente este mensaje durante toda la vida y lo desarrolló a lo largo de su propuesta intelectual y popular. Es posible imaginar los inicios de Guillén en las letras por sus colaboraciones en revistas locales y en especial cuando trabajó como tipógrafo en la redacción del periódico “El camagüeyano”. En aquel entonces y en su labor, al unir lenta y persistentemente cada linotipo para armar palabra por palabra las planchas de la imprenta, en cuyas páginas también ensayó su producción literaria; allí en su pasión por la cultura, tal vez pudo oír que las palabras tenían sonido y sentido, quizá así pudo asumir el desafío de escribir poesía sonora y con medida.

Posiblemente, la cadencia sonora de las palabras se unió a los ritmos musicales antillanos y por ello dio a la luz el “Sóngoro cosongo, poemas mulatos” y toda su poesía afroantillana.

Escribir las ideas con forma de canción embebió al pueblo en su portentosa poesía identitaria, en su pensamiento libertario, en sus ideas políticas y en sus valores de humanidad.

Aspectos que le dieron contenido completo a lo social, ideológico y cultural de la amplia obra del antillano universal Nicolás Guillén.