Un año difícil para Maduro

Nicolás Maduro, el actual presidente de Venezuela ha tratado de marcar con sello propio su gestión, pero no ha podido del todo, siempre a su lado está la sombra del líder indiscutible del llamado Socialismo del siglo XXI, Hugo Chávez Frías, ya desaparecido del panorama político del país bolivariano, pero no ausente del imaginario colectivo popular. Este día, Nicolás Maduro cumple un año en el poder, pero en medio de grandes conflictos sociales que no han podido ser superados, pese a los esfuerzos para un diálogo nacional que conlleve a la estabilidad política y económica, pero sobre todo a la paz y desarrollo.

Los problemas económicos y la violencia están presentes en Venezuela y desde afuera se puede percibir lo que desde adentro se quiere ocultar. El presidente de Venezuela ha pretendido emular -creemos que sin conseguirlo- el liderazgo de Hugo Chávez, pero a cambio se ha conseguido profundizar las diferencias, permitir que la oposición se fortalezca y no se ha frenado la inflación (que roza los 30 puntos), la carestía, la violencia y el crimen (17 000 homicidios anuales). Un año, sin duda, conflictivo que requiere cambios fundamentales para avanzar sobre un vehículo de estabilidad que priorice el acercamiento, el diálogo y un plan claro y eficiente de desarrollo.