Umiña la diosa de La Salud

La Confederación Manteño-Wankavillka estuvo formada por Paches del Norte (región comprendida actualmente por Bahía, Manta y Portoviejo, hasta Salango); y, por Manteños del Sur (los conocidos Wankavillkas) que habitaron al norte del Golfo de Guayaquil, hasta Colonche.

En Jocay la hija del cacique Tohallí fue tan “admirada por todos los aborígenes que le habían hecho un altar para su adoración, se dice que ella fue objeto de una persecución hasta colmarla en desgracias, que luego la llevaron a la muerte, fue enterrada junto a las tumbas de sus padres. Cuenta la leyenda que de su corazón se extrajo una piedra preciosa (esmeralda)”.

Atrajo a enfermos que acudían a curarse y en pago le ofrecían presentes (perlas, oro en polvo y esmeraldas pequeñas). Su fama de diosa de La Salud incluyó a la Confederación Manteña, a Pueblos Caribes y del Birú. “Cuando los conquistadores se enteraron de tal joya codiciaron a la diosa Umiña buscándola por todos lados, pero los manteños ya la habían resguardado y nunca pudieron encontrarla”.

“Las leyendas son relatos asombrosos que combinan hechos imaginarios o fantásticos y hechos reales, ocupan un lugar en la historia por eso se dice que tienen un poco de verdad; casi siempre narran hechos significativos, se basan en sucesos naturales, creencias religiosas y supersticiones, pero siempre dejan enseñanzas que son difundidas en forma oral” (Navarro, 2016).