Tumarina un ritual para agradecer y compartir en familia

Otavalo. El agua y los pétalos de rosa caían sobre el rostro de Cecilia Males.

Esa acción se considera como un tiempo de reencuentro con la vida que brota del agua y la tierra.

Significado. El Tumarina, el evento más solemne de la festividad del Pawkar Raymi se realizó ayer ante la mirada de un nutrido grupo de indígenas kichwas del Pueblo Otavalo. La vertiente de La Magdalena en el barrio Obraje de la parroquia Miguel Egas, fue el epicentro cultural. El ritual llenó de energía a este emblemático lugar, referente kichwa de Imbabura.

Las flores silvestres de Tuktu (maíz), Ñakcha (flor amarilla que crece en las cementeras) y tawri (flor de la planta de chochos) son la que se usan en el ritual.

Sentir. María Maigua, una de las asistentes llevaba en sus manos una vasija de barro lleno de agua y flores y con su vestimenta típica de otavaleña. Ella asegura que la fiesta tiene que ver con la cercanía de la naturaleza con el agua, ya que en esta época todas las plantas están en florecimiento.

En Otavalo se realizan más de 50 Pawkar sin embargo son los de Peguche, Agato y Cachiviro los que más elogios se llevan. Durante esta fiesta se agradece a la Pachamama. El objetivo es agradecer por el florecimiento del maíz, conocida como la época del ‘Sisay Pacha’ o ‘Tiempo del florecimiento’.

Para saber. Esta fiesta es uno de los cuatro raymis que anualmente celebran los puestos indígenas de la región andina de Ecuador. El Inti Raymi y el Kayak Raymi son fiestas masculinas que se realiza durante los solsticios. Mientras que el Pawkar Raimy y el Koya, Kolla o Killa Raymi son fiestas femeninas o de los equinoccios.

Pedro Casbascango fue yachac que guío la ceremonia. El líder kichwa y conocedor de los saberes ancestrales, destacó la importancia del ritual.

“Dentro de la cosmovisión andina, los rituales tienen mucha relevancia. Lo hacemos en cada una de las épocas iniciando con el Kulla Raymi (preparación de la tierra) Kapac Raymi (nuevo periodo de siembra) y el Pawkar, que es la época del florecimiento”, explicó.

Una Chakana (Cruz Andina) elaborada con flores y frutas completaron el escenario previo al ritual.

Según el líder kichwa, la cruz posee cuatro principios: Ajayu (Ser); Yatiña (Saber), Luraña (Hacer) y Qamasa (Poder), que pueden tener diferentes sentidos de acuerdo al contexto o nivel de conocimiento que se tenga.

El ritual también se lo realizó en la comunidad de Agato, como parte central del Pawkar Raymi que se realizó en esta comunidad de la parroquia Miguel Egas Cabezas. Anteriormente se lo efectuó en San Rafael y Huaycopungo entre otros.

Más historia. “El Tumarina es una actividad milenaria de la cosmovisión indígena. El agua y las flores son los elementos para realizar el ritual que hace evocación al ser humano que se encuentra en armonía con la Tie-rra”, reconoció Alfredo Muenala, uno de los asistes a la ceremonia.

Año nuevo andino. En la cosmovisión andina el 21 de marzo es el inicio del nuevo año solar y agro-ecológico; fecha en la que se produce el mayor acercamiento del sol a la tierra y el único día del año que al medio día no hay sombra, entonces los pueblos hijos del maíz guiados por la sabiduría de la Chakana gratifican la existencia con el Mushuk Nina (el nuevo fuego sagrado).

Las festividades del Pawkar Raymi que en este año , llegan a sus 25 años de celebración cultural entraron en su recta final.