Trump y los niños inmigrantes

La “tolerancia cero” aplicada por la administración Trump para detener las inmigraciones ilegales le pasa factura al impredecible mandatario.

Es que Trump, en su intento de cumplir promesas de campaña, ha aplicado la cruel normativa de separar a los niños de sus padres indocumentados, mientras son juzgados.

La medida causó el penoso panorama de miles de niños detenidos, y trasladados a unos centros de “hospedaje” inapropiados para seres humanos. Estas facilidades de detención, en forma de jaulas de malla metálica, fueron censuradas por todos los medios, en todas las latitudes.

En realidad ver a decenas y cientos de niños ubicados indignamente en improvisadas cárceles, llorando desesperados por la ausencia de sus progenitores, motivó la censura inmediata de la opinión pública.

Tanto que la misma primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, quien vive haciendo mutis por el foro, sorprendió al presentarse en uno de esos centros para decir que si bien su país debe ser respetuoso con las leyes “también necesita ser un país que se gobierne con corazón”. Añadió que odia ver niños separados de sus familias y que espera que los dos partidos de Estados Unidos emitan una ley anti migratoria coherente. Trump tuvo que dar orden de facilitar el reencuentro de los niños y padres separados y aprovechó para exhortar a los votantes a votar más por su partido en las elecciones legislativas que se aproximan.